9 de octubre de 2017

Las cinco mejores películas de Guillermo del Toro

Por Aitziber Polo

Hoy cumple años uno de los referentes mundiales del cine fantástico, el mexicano Guillermo del Toro. Escribe, rueda, produce, e incluso le queda tiempo para labores humanitarias. Precisamente esta última faceta sale a la superficie en su último trabajo, La forma del agua, que ya ha enamorado a los afortunados que han podido verla en Sitges: "El amor debe estar por encima de todo, siempre". Rescatamos cinco de sus trabajos que por diversos motivos merecen toda nuestra admiración.
Sin duda es la película con mayor despliegue técnico de Guillermo del Toro. Supuso su salto a los blockbusters, y aunque no es tan personal como cualquier otra cinta de su filmografía, el cineasta demuestra que al igual que Charlie Hunnam dentro de esos mastodónticos robots, es perfectamente capaz de manejar algo tan grande como una superproducción, y hacerlo muy bien. Por todo lo mencionado anteriormente, Pacific Rim es también una de sus películas más accesibles a todo tipo de público.
El demonio rojo de mano de piedra y cuernos recortados llegó al cine para demostrar que no sólo existen Marvel y DC en el mundo de los cómics y los superhéroes.  Del Toro no consiguió la financiación para rodarla hasta que en 2002 volvió al mundillo de los vampiros con la secuela de Blade, y debido a sus beneficios, le ofrecieron hacer la tercera parte o rodar Hellboy. La elección estaba clara, y la película fue otro éxito. Pura acción, humor, humanidad y entretenimiento. Tuvo una secuela considerada por muchos incluso mejor. 
A Guillermo del Toro le encantan los insectos. Lo demostró en esta, su ópera prima, que se ha convertido en película de culto. Ofreciendo una interesante y novedosa visión sobre los mitos vampíricos, Cronos (o La invención de Cronos) gira en torno a un antiquísimo artilugio dorado con forma de escarabajo, que concede la eterna juventud a su portador a cambio de provocar su sed de sangre. El propio del Toro fue quien diseñó artesanalmente este y otros elementos del atrezzo.
Esta es probablemente la película que más ha determinado la carrera de Guillermo del Toro, y es la que él considera como más personal de entre todos sus trabajos. El espinazo del diablo tiene varias cosas en común con la cinta que ocupa el primer puesto en nuestro podio, y como tal, actúa de precursora para esta: el protagonista es un niño, la Guerra Civil española ejerce de telón de fondo, y hay muchas heridas sin cerrar. Esta es una historia de fantasmas, transcurre en un orfanato… (¿Nos recuerda a algo?). Los hermanos Almodóvar fueron la representación española dentro de la producción de esta película, cuyo guión escribió del Toro junto a Antonio Trashorras y David Muñoz.
Y por fin llegamos a la cumbre de su carrera (que no es escarlata). De nuevo nos encontramos con una coproducción hispano-mexicana, aunque en esta ocasión el guión es puramente original y escrito íntegramente por del Toro. El laberinto del fauno es un viaje precioso e inmensamente triste, que combina a la perfección el retrato de la dictadura franquista, con la evasión mediante la fantasía de la niña protagonista (Ivana Baquero).
Y para vosotros, ¿cuál sería el ranking?