8 de febrero de 2016

Las mayores polémicas de la historia de los Oscar

Por Luís Fernández

Cuando te conviertes en el mayor escaparate de la industria del cine a nivel mundial… es normal que la polémica llame a tu puerta prácticamente cada año. Además, siendo unos premios de cine, donde las pasiones, en ocasiones, se encuentran exacerbadas, cualquier escollo puede ser más difícil de salvar de lo que se preveía.

Por segundo año consecutivo los Oscar han causado un evidente malestar entre numerosas celebridades que consideran que los premios de la Academia no están teniendo en cuenta el trabajo de los actores, directores y, en general, las películas protagonizadas por la comunidad negra o representativas de la misma.

En la edición pasada todas las alarmas saltaban cuando 'Selma', cinta que parecía una de las favoritas de la temporada, que contaba la fundamental lucha contra la segregación racial en EEUU se tenía que conformar con únicamente dos nominaciones: la de mejor canción original y mejor película, que se leyó como una nominación casi de consolación. Los organizadores de la gala trataron de remediarlo incluyendo a un número de presentadores negros y planeando un número absolutamente espectacular para la canción 'Glory' de la propia película que se acabaría llevándose la estatuilla.
Este año la espera hasta las nominaciones fue tensa y la bomba estalló. Ni 'Straight Outta Compton', ni 'Creed', ni Michael B. Jordan, ni Idris Elba, ni Will Smith… Resultó claramente llamativo que en las categorías principales no consiguiera ser nominada ninguna persona de color. Las críticas arreciaron desde el primer momento y numerosos son los nombres que han llamado a un boicot de la gala. Desde el director Spike Lee hasta Will Smith.

La Academia ya ha anunciado que tomará medidas en favor de una mayor diversidad en la elección de sus miembros. De todas formas, hay quién llama a la necesidad de una reforma más profunda dentro de la industria del cine. Es difícil llegar a la temporada de premios si no se otorgan papeles suficientes.
En esta misma línea nos encontramos con las protestas que han elevado desde Meryl Streep hasta Cate Blanchett sobre el papel de la mujer en Hollywwod. Sobre la falta de papeles de relevancia y de oportunidad.

Asimismo, en el discurso más memorable de la edición pasada, una emocionada Patricia Arquette, recogiendo su estatuilla a la mejor actriz secundaria, defendía apasionadamente que los derechos de las mujeres fueran respetados en la meca del cine, empezando por un salario digno e igual al de sus compañeros masculinos. Otro de los temas recurrentes en las galas.
Indudablemente, al ser un espacio visto por millones de personas en todo el mundo, el espacio que se le da el ganador se presta a todo tipo de reivindicaciones. Algunas mejor recibidas que otras. Por ejemplo, cuando Michael Moore ganó el Oscar al mejor documental por 'Bowling por Columbine' aprovechó su discurso para criticar el papel de George Bush y su guerra contra el terror en Irak. Un discurso que fue recibido entre abucheos y algunos tímidos aplausos.

Si bien en estos últimos años, la politización de ciertos discursos se ha recibido con amabilidad e, incluso, entusiasmo, como demuestra el ejemplo anterior esto no siempre ha sido así. Algo parecido le ocurrió a Vanesa Redgrave, activa defensora de los derechos del pueblo palestino que criticó la actitud de parte del pueblo judío y su actitud ante una población indefensa. Como era de esperar, y en este tema sigue siendo habitual y si no que le pregunten a Penélope Cruz, fue abucheada.
Y, sin duda, uno de los momentos más controvertidos, y recordados, de toda la historia de los Oscar fue provocado por Marlon Brando. El actor, nominado por su papel en 'El padrino', decidió no acudir a la ceremonia y, en su lugar, decidió enviar a una representante muy especial. Cuando se anuncia que el actor es el ganador del Oscar a la Mejor interpretación masculina una chica apache acude en su nombre al estrado a recibirlo. Llevaba un discurso de 15 hojas que la producción, por razones obvias, no le permitió leer pero consiguió transmitir la queja de Marlon sobre el injusto trato que Hollywood y la televisión otorgaba a los nativoamericanos.

En conclusión, la importancia de la queja de este año, o la lucha en contra del machismo imperante, es que apuntan al corazón mismo de la industria del cine. Esa industria donde los sueños se hacen realidad, pero solo para unos pocos elegidos. La Academia ha evolucionado a lo largo de su historia y debe seguir haciéndolo. Muchos años han pasado ya desde que Hattie McDaniel ganara el Oscar por 'Lo que el viento se llevó' y tuviera que cruzarse la sala entera al estar sentada en una mesa segregada separada del resto del equipo de la película. Representatividad y heterogeneidad es el tema de este año, y no se produce en vano. ¿Recordáis alguna otra polémica de este estilo?
Artículo escrito por losExtras.es
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