19 de septiembre de 2017

Las mejores escenas de 'Drive'

Por Ignasi Muñoz
 
Nicolas Winding Refn presentó Drive llevándose el merecido premio a mejor director en Cannes. Había conseguido una película magnífica, con una elegancia y un lirismo capaz de atraparte en el asiento durante todo el metraje. Además logró que Ryan Gosling basara toda su interpretación en no hablar ni pestañear, y que aun así nos tuviera absortos. Tal vez la genialidad de Drive tenga algo que ver con que todas sus secuencias tienen algo mágico. Ojalá pudiéramos hablar de todas, pero aquí os traemos nuestras cinco favoritas.
En el prólogo de Drive vemos a nuestro querido conductor huyendo tras un pequeño robo. No tiene relación con la trama, tan solo nos enseña sus habilidades al volante. Y justo después, cuando aún no has estructurado tus sensaciones, empieza la música. La ciudad desde el aire. Las letras rosas. Ese es el momento justo en el que te das cuenta de que Drive no va a ser una película cualquiera.
Los buenos thrillers son los que tienen mejores villanos. Y en Drive tenemos al gran Albert Brooks interpretando a Bernie, un mafioso que demuestra no tener ningún escrúpulo. Por eso su presentación es tan buena, con uno de los diálogos más simples y efectivos de la película. "Tengo las manos sucias", dice Driver, y nuestro villano responde, sencillamente, "yo también".
La historia de amor en Drive tiene una importancia clave, pues es al fin y al cabo la gran motivación de nuestro conductor. Las chispas entre Ryan Gosling y Carey Mulligan surgen entre silencios y sonrisas, pero la magia de verdad nace en esa preciosa secuencia en la que pasean en coche por el canal.
Y para contrarrestar esa conducción tan tranquila tenemos una bestial persecución. NWR dirige la acción con un pulso impresionante, acumulando la tensión para explotarla al máximo. Cámara lenta, Ryan conduciendo marcha atrás… Una versión elefante de Fast and Furious.
Por muchas grandes escenas que tenga Drive, la gran mayoría del público acaba recordando el ascensor. Es impresionante cómo uno de los besos mejor rodados de la década, lleno de pureza y magia, se convierte en un estallido de violencia y gore. Una escena inolvidable.
Drive es una película de sensaciones. Su mezcla de ternura y agresividad, su trabajo sonoro y musical, y sobre todo sus grandes escenas la convierten en uno de los mejores thrillers de los últimos tiempos. Elegir cinco secuencias es un ejercicio difícil, pero ahora te toca a ti. Pon Paramount Channel el domingo 24 a las 22:00, e intenta quedarte solo con cinco. Menudo reto.