6 de marzo de 2017

Los mejores frases de inicio de las películas (II)

(Viene de la 1ª parte)

Por Luís Fernández
Aunque Madonna declararía años después que Tarantino estaba totalmente equivocado al respecto de su canción, nosotros no podemos quitarnos de la cabeza esa peli criminalmente buena y su inicial diálogo debatiendo sobre el doble sentido de ‘Like a virgin’. “Dejadme deciros de que va ‘Like a virgin’. Es sobre una chica que se cuela por un tio con la polla grande. Toda la canción. Es una metáfora sobre pollas grandes”.
Como el de ‘El señor de los anillos’, este es otro de esos inicios parodiados hasta la sociedad. Y los bombones de los que nos hablaba Forrest evolucionaron en todo tipo de ideas. Pero, sin duda, ese Tom Hanks presentándose en el banco a una desconocida sigue siendo inolvidable: “Hola. Mi nombre es Forrest Gump. ¿Quiéres un bombón? Podría comerme un millón y medio de estos. Mi madre siempre decía que la vida es como una caja de bombones. Nunca saber el que te va a tocar”.
“Estamos hartos de actores con emociones falsas. Hartos de ver pirotécnica y efectos especiales. Mientras que el mundo que le rodea es, en cierto sentido falso, no hay nada de falso en Truman.Sin guiones, sin tarjetas indicadoras. No es siempre Shakespeare, pero es genuino. Es una vida”. Así es como nos volvimos adictos a los realitys y así es como todos nos enamoramos de Truman y sufrimos con él. Increíble Jim Carrey.
La narración al principio de la obra de culto de George Miller es simplemente legendaria, llena de épica y polvo. “Mi vida se apaga... mi vista se oscurece... sólo me quedan recuerdos. Recuerdos que evocan el pasado. Una época de caos, de sueños frustrados, éste páramo. Pero sobre todo, recuerdo al Guerrero de la Carretera, al hombre que llamábamos Max”. Así nos introducía en un mundo devastado por un desastre nuclear, donde Max es nuetro guía.
“Tenía 12 años, casi 13, la primera vez que vi un ser humano muerto. Fue en el verano de 1959. Fue hace mucho tiempo, pero sólo si se lo considera en cuestión de años. Yo vívía en un pequeña ciudad en Oregón llamada Castle Rock. Solo había 1281 habitantes. Pero para mi, era el mundo entero”. ‘Cuenta conmigo’ empezaba como debía, como un cuento. Un glorioso cuento sobre la amistad.
Probablemente una de las películas más demoledoras de la historia del cine tiene también uno de los inicios más absolutamente escalofriantes. Esta película de animación consigue poner los pelos de punta solo con una fecha y un hecho. Un joven, casi un niño, cuante al espectador: “21 de septiembre de 1945… Esa es la noche en la que morí’.
Nos gusta un buen monólogo y si está dirigido a cámara pues mejor que mejor. En esto Woody Allen tenía el ingenio suficiente y el carisma para llevarlo adelante y salir airoso y para muestra, un botón: “¿Conocen este chiste? Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña y dice una: Vaya, aquí la comida es realmente terrible. Y contesta la otra: Sí, y además las raciones son tan pequeñas. Pues, básicamente, así es como me parece la vida. Llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza... Y sin embargo se acaba demasiado deprisa”.
Hay que ser muy genio para con un sola palabra tener hipnotizado a medio mundo. Una palabra que conduce una película y que cuando acaba todavía sigue resonando. Una palabra que abre una de las obras cumbres del séptimo arte. Nada más y nada menos que "Rosebud...".
Uno de los mejores directores de la historia, sin discusión, nos traía una cinta para derretir corazones. “Le debo todo a George Bailey. Ayúdale, querido padre”. Una voz pide ayuda a Dios para que ayude a George, al que todavía no conocemos, pero en 5 o 6 frases del estilo, sabemos que es importante para mucha gente. Un inicio emocionante que nos mete de lleno en las vicisitudes de George.
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