22 de diciembre de 2017

Las otras pelis de Carrie Fisher

Carrie Fisher se convirtió un icono de la cultura popular al dar vida a la Princesa Leia en la saga Star Wars. Su carrera despegó tras conocer a George Lucas, y aunque los proyectos en los que colaboró fuera de la saga intergaláctica nunca destacaron por ser grandes joyas del cine, sí que consiguieron demostrar que Fisher fue una actriz polifacética que podía dominar diversos registros interpretativos.
Después de los títulos precedentes se puede deducir lógicamente que Fisher era una actriz que, fuera de la ciencia-ficción, participaba generalmente en papeles cómicos. Prueba de ello es su interpretación en la clásica comedia de terror No matarás… al vecino, donde Tom Hanks y Fisher interpretan a los Peterson, una familia corriente que tiene que hacer frente a la extraña presencia de los Klopek, unos misteriosos vecinos a los que nunca nadie ve y en cuya casa ocurren sucesos paranormales.
Aunque su contribución es más bien breve, Fisher apareció en la mítica comedia musical Granujas a todo ritmo de John Landis. Destacó en aquella escena contextualizada en un túnel donde John Belushi le ponía ojos de cordero mientras ella, como buena heredera del personaje imperial de Star Wars, le apuntaba con una ametralladora enorme. Finalmente, tras las ridículas (por divertidas) súplicas de Belushi, la misteriosa Fisher se funde con él en un intenso beso.
Fisher también tuvo un pequeño papel en una de las principales obras maestras de Woody Allen: Hannah y sus hermanas. En una de las secuencias más famosas de la película, Sam West (David), enseña a Dianne West (Holly) y Carrie Fisher (April) los mejores ejemplos arquitectónicos de Nueva York.
Se trata de la película más famosa en la que aparece Fisher fuera del universo Star Wars. Y aunque, una vez más, no tiene un papel protagonista (Meg Ryan se llevó toda la atención en esta obra clave de la comedia ochentera), su papel de amiga en busca de pareja se volvió fundamental para sustentar la trama secundaria. Su interpretación no deja lugar a dudas: Fisher, aunque tenga papeles pequeños, sigue haciéndose con la pantalla. Hay quien dice que su aparición en Cuando Harry encontró a Sally es lo mejor de la obra.
Quizás no sea uno de los roles por los que Fisher pasará a la historia, pero en una breve escena de la película la actriz encarnaba el rol de madre superiora de un convento (una monja encubierta) que ayudaba a las tres protagonistas a reunir información para su misión secreta. Aunque es más bien un cameo que un rol secundario, merece la pena mencionarlo por ser una de las películas más denostadas –a la par que conocidas– de las superproducciones tempranas del siglo XXI (2003).
Carrie Fisher nos dejó el pasado 27 de diciembre de 2016. Sin embargo, la estrella que relució en Hollywood durante décadas seguirá brillando en el firmamento nocturno, en aquella galaxia muy, muy lejana.