28 de septiembre de 2015

Lo mejor y lo peor del Festival de San Sebastián

Por Pedro Moral

La historia de un adolescente de 16 años que tiene que vivir con un padre alcohólico, al que desprecia por ser ejemplo del absoluto fracaso, que regresa a un lugar de infancia y experimenta entre la incertidumbre reinante de una época tan aleatoria y terrorífica como la adolescencia cosas como el primer amor, las primeras experiencias sexuales o las primeras resacas, ha sido la ganadora de la Concha de Oro en la 63 edición del Festival Internacional de San Sebastián. 

'Sparrows' es película de iniciación en un contexto desolador, en un paisaje lleno de fiordos y rodada por Rúnar Rúnarsson con sensibilidad, una película que no molesta pero que es demasiado pequeña para un festival de clase A.

Una fábula grotesca y distópica más propia de Stiges que de Zinemaldía se llevó el Premio Especial del jurado, 'Evolution'. La Concha de Plata al Mejor director fue para Joachim Lafosse por 'Les Chevaliers Blancs', una película correcta pero sin aristas. La Concha de Plata fue ex aequo al Mejor Actor a Ricardo Darín Javier Cámara por 'Truman' y la mejor actriz fue Yordanka Ariosa por 'El Rey de la Habana'. 

Pero como ocurre casi siempre el palmarés no es un reflejo de nada, ni de lo mejor ni de lo peor que ha pasado por este festival.

Entre la Sección oficial, Perlas o Zabaltegui se han visto unos cuantos títulos monumentales. Películas que deberían tener una larga vida comercial tras el festival. Estos títulos son:

'Les démons'

Los miedos infantiles de un chico de diez años de Montreal chocan con el terror real. Es un relato terrorífico sobre la infancia donde la tragedia siempre parece acechar. Está rodada con pulsa y tremenda frialdad, es dura y difícil de asimilar. Una película importante, incómoda y que deberían obviar los espectadores con estómagos delicados. 

'High-Rise'

Esta es una de las películas más dementes que se vayan a poder ver este año. Ben Wheatley, director de la divertidísima comedia negra 'Turistas', construye con 'High-Rise' un salvaje y retorcido relato en el que Tom Hiddleston es el único vecino de un rascacielos dividido en clases sociales donde la convivencia que parece ideal se torna en una pesadilla repleta de sexo, violencia, mugre... Es un filme único.

'La Novia'

La adaptación de 'Bodas de Sangre' de Federico García Lorca es una de las películas más bellas que se han proyectado en esta edición. La directora Paula Ortiz consigue llenar de vida los versos del poeta español. Los colores ocres y azulados bañan una película donde las interpretaciones de Inma Cuesta, Alex García y Asier Etxandía desbordan pasión y lirismo. 

'Sicario'

La última película de Denis Villeneuve es un thriller excepcional, con escenas adrenalínicas que nunca pierden el tono que caracteriza al director de 'Incendies' o 'Prisioneros'. Emily Blunt Benicio del Toro protagonizan este filme sobre el nacotráfico. 

'Son of Saul'

Esta película premiada en Cannes no es otra cinta sobre el Holocausto. Su director, László Nemes,consigue un agotamiento y angustia inigualables cuando coloca la cámara en el cogote o por delante del actor protagonista y desenfoca todo lo demás. No se ve el campo de concentración pero sí se ve. Un experimento tremendo y maravilloso. Imprescindible. 

De la misma forma que hay títulos que te cambian, para mejor, un festival, hay otros que pueden ocasionar el efecto contrario. No necesariamente nos referimos a las peores películas, hablamos concretamente de aquellas que llegaban con grandes expectativas y que fueron un absoluto fiasco.

'Regresión'

La película de inauguración se convirtió en la primera y en una de las mayores decepciones del Festival. El thriller de Alejandro Amenábar sobre un detective que desenmascara una siniestra conspiración satánica no brilla tanto como sus anteriores incursiones en el género, como 'Tesis' o 'Los otros'. El guión de 'Regresión' es previsible y los actores, Ethan Hawke y Emma Watson no saben muy bien qué hacer. Una lástima. 

'Lejos del mar'

Imanol Uribe nunca ha tenido ningún miedo a enfrentarse al problema de ETA desde cualquier planteamiento cinematográfico. De nuevo recurre al drama y cuenta con unos personajes fatal construidos, unos diálogos casi ridículos y una dirección vaga. Un auténtico despropósito en el que los actores hacen lo que pueden. 

'Black Mass'

La última película de Johnny Depp venía de verse en el Festival de Toronto. Todo parecía indicar que estábamos ante un buen thriller policiaco y de mafia. Pero 'Black Mass' resulta repetitiva, más de lo mismo, el director consigue que no empaticemos con los personajes y lo hace, además, intencionadamente. Lo mejor de la película es Depp, muy contenido aunque de nuevo, demasiado disfrazado

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