8 de diciembre de 2014

Los años clave de Kim Basinger

Por M. J. Arias

El 8 de diciembre de 1953 nacía en Athens (Georgia, USA) una pequeña rubia llamada Kimila Ann. Hija de un músico de jazz y una bailarina, la pequeña Kim Basinger pronto destacó en su localidad, tanto por su belleza como por su talento para conquistar a la cámara y al público. Con sólo 16 años ganó un concurso de belleza en su pueblo. Ese sólo fue el comienzo.

En la década de los setenta se convirtió en una de las modelos más solicitadas, llegando a cobrar, dicen sus biografías, alrededor de 1000 dólares diarios por posar para revistas y protagonizar un sinfín de anuncios para la televisión. Fue ese medio, la pequeña pantalla, donde hizo sus primeros pinitos como actriz en series y telefilms. Eran los setenta y aquella impresionante rubia de semblante tímido empezaba a despuntar. El cine llamaría a su puerta con el cambio de década y su ascensión fue meteórica. Aunque le costó años lograr la oportunidad de demostrar su talento como actriz. Todo llega y el Óscar, en su caso, también.

Tenía 28 años cuando el séptimo arte le abrió sus puertas. Su primer papel para la gran pantalla fue el de una joven texana, de un pequeño pueblo, que no se conforma con su vida. Su trabajo de telefonista no le llena y cada vez está más cansada de su problemático novio. Aunque la película no es, sin duda, de las más recordadas de su trayectoria más allá de ser la primera en cine, sí que fue la que la puso en el punto de mira de directores y productores. Un año después de aquello rodaría 'DUELO EN LAS PROFUNDIDADES' a las órdenes de Charlton Heston.

Su belleza deslumbrante lo hacía inevitable. Ni siquiera 007 pudo resistirse a ella. Kim Basinger fue chica Bond en sus comienzos. Por entonces el agente al servicio de su majestad era el siempre elegante Sean Connery. Había nacido una estrella del celuloide y un mito erótico para muchos. Durante los ochenta y los noventa Kim Basinger protagonizó un singular duelo de belleza con Michelle Pfeiffer. Dos rubias a las que creció adorando toda una generación.

Y entonces llegó 'Nueve semanas y media', película de contenido altamente erótico que supuso un pico en su carrera. Ella era una despampanante marchante de arte que se sumergía en una relación más que apasionada con un agente bursátil al que daba vida Mickey Rourke. Eran los ochenta y Kim Basinger si había convertido en la pareja perfecta para muchos actores del momento. Lo fue (en la pantalla) de Richard Gere en 'Atrapados sin salida', de Bruce Willis en 'Cita a ciegas' y de Jeff Bridges en 'Nadine'. Su dulce rostro y su espectacular físico la convirtieron en la candidata ideal para papeles de chica en apuros.

Si 'Nueve semanas y media' es una de las películas que más a marcado su carrera, 'Mi novia es una extraterrestre' es la que hadado lugar a una de las imágenes icónicas de su carrera. Aquella en la que se enfundaba en un vestido rojo de infarto con un sombrero imposible a juego. En cuanto al papel, interpretaba a una alienígena enviada a la Tierra para estudiar a los humanos. Junto a Dan Aykroyd dio lugar a una de las parejas más extrañas y divertidas que ha dado el cine.

Si Kim Basinger fuese un dibujo animado, ¿sería más sexy aún? Parece que sí. Así quedó demostrado en 'Una rubia entre dos mundos', película que mezclaba acción real y animación en la que Basinger era la rubia atrapada. Un personaje animado obra de un dibujante encarcelado con intenciones malévolas. Consigue arrastrar consigo a su creador a ese mundo de tinta y papel para, a cambio, convertirse ella en una mujer de carne y hueso con la pinta de Basinger.

Este, 1998, fue el gran año de Kim Basinger. Había conseguido dejar de ser la rubia explosiva para demostrar que tras esa fachada había algo, mucho más. Curtis Hanson le dio la gran oportunidad de su vida y, todo sea dicho, no se ha visto en otra. Su femme fatale le valió no sólo el Oscar, sino que también recibió el BAFTA y el Globo de Oro. Sin duda, 1998 fue el mejor año de su carrera para Kim Basinger para quien después vinieron más papeles dramáticos en películas como '8 Millas', 'Soñé con África' y 'La bendición', por ejemplo.

Con la edad le llegaron los papeles de madre. Lo fue de Eminem en '8 millas', de Zac Efron en 'Siempre a mi lado' y en 2008 se la vio como madre de otra belleza, Charlize Theron en 'Lejos de la tierra quemada'. Interpretaba a una mujer que tiene un affaire en una localidad donde la convivencia entre sus vecinos no es precisamente idílica y cuyo final es tan trágico que deja marcada de por vida a su hija.

Artículo escrito por losExtras.es
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