21 de mayo de 2015

Los artistas más atormentados en la gran pantalla

Por Luís Fernández

Algunos artistas dan la vida por el arte. Otros canalizan el sufrimiento de una existencia desoladora a través de la misma. Algunos, obsesionados por sus capacidades, son incapaces de sobrellevar una vida llena de arte. Tan arrollador y volátil, el talento a veces no es una vía de escape suficiente para estos artistas que, de una u otra forma, sufrieron y lucharon, por el arte o a través de la misma. Mentes atormentadas, cuerpos que no responden o tiempos hostiles han marcado las trayectorias vitales de estos grandes referentes. ¿Recordáis alguno más?

Jackson Pollock

En ‘Pollock: La vida de un creador’ Ed Harris se ponía en la piel del pintor para retratar sus problemas con la depresión, acuciados por sus coqueteos con el alcohol que lo llevaron a verter sus problemas en su familia. A pesar de que el haber conocido a su esposa, Lee Krasner, supuso un pequeño cambio en su vida este hecho no fue capaz de impedir sus instintos más autodestructivos. El artista moriría con 44 años en un accidente de coche, borracho.

Michelangelo Buonarroti

La creación de una de las obras más influyentes de la historia del arte, la Capilla Sixtina, no fue un proceso precisamente fácil. En gran parte por el temperamento de Miguel Angel cuyo mayor fuerte no era la relación con sus superiores. Además, acuciado por una progresiva pérdida de visión, fatiga, acusaciones de blasfemia y amenazas de ser sustituido, el trabajo no fue nada sencillo. Y así lo vimos en ‘El tormento y el éxtasis’.

Francisco Goya

Francisco Rabal tomaba las riendas de uno de nuestros mejores exponentes dentro de la historia del arte bajo el mando de Carlos Saura en ‘Goya en Burdeos’. En la película reflejaban el exilio voluntario del pintor rememorando tiempos mejores de su juventud. A pesar de ser el pintor oficial de la corte, acabaría contrariándose con la misma, y cambiaría asimismo sus pinturas, volviéndose cada vez más oscuras. La sordera provocada por una enfermedad hacia 1792 en gran parte contribuyó a su tormento.

Jean-Michel Basquiat

Quizá no sea un nombre tan conocido como sus compañeros que le rodean pero su vida no estuvo menos llena de talento y oscuridad. Basquiat era un pintor vanguardista surgido del mundo del graffiti al que descubrió Andy Warhol. El éxito de sus exposiciones fue tan fulgurante que el artista fue incapaz de asimilarlo, a lo cual se sumaba los problemas mentales de su madre y el tiempo que pasó como fugitivo. Parte de lo cual pudimos ver en ‘Basquiat’. A los 27 se extinguía su vida a causa de una sobredosis.

Michelangelo Merisi da Caravaggio

Aunque la película protagonizada por Nigel Terry, ‘Caravaggio’, creada un cuento sobre sus amores bisexuales y un hombre encadenado por sus propias habilidades, lo cierto es que su vida poco tuvo de cuento. Famoso por vandalismo en su casa, la búsqueda constante de duelos de espada y algunos encarcelamientos. Incluso el Papa llegó a condenarle a muerte. Su muerte aún un misterio con todo tipo de teorías a su alrededor, asesinato incluido.

Amadeo Modigliani

Como en otros muchos casos Modigliani, a pesar del reconocimiento de su obra en la actualidad, no vivió para ver como alababan su trabajo. Su mayor problema fue la salud, no es casual que la tuberculosis se lo llevara. Una condición endeble que sus contactos con la droga y el alcohol empeoraron. De vida amorosa turbulenta, la película ‘Los amantes de Montparnasse’ nos relata especialmente su último año de vida y su matrimonio con Jeanne Hébuterne.

Frida Kahlo

Salma Hayek Salma Hayek consiguió una nominación al Oscar por ‘Frida’. Aunque planeaba estudiar medicina, su vida cambió radicalmente tras un accidente en bicicleta. Un choque con un autobús la dejó destrozada y decidió canalizar su dolor hacia el arte mientras aún estaba convaleciente. Decidió representar con colores vivos el dolor que padecía. Un dolor que se transmitió a su vida personal con los numerosos enfrentamientos con su marido Diego Rivera.

Andrei Rublev

Quizá el de la vida más complicada de todos los grandes artistas que nos acompañan. Nacido en la Edad Media, le tocó vivir una etapa especialmente brutal y pasó la mayoría de su vida como un monje llegando a tomar un voto de silencio. La película de Andrei Tarkovsky, que lleva por título el nombre del autor, quizá no es la forma más sencilla de acercarse a esta interesante figura, pero si un buen medio de explorar las pasiones.

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