24 de julio de 2015

Los mayores universos microscópicos del cine

Por Pedro Moral

El último superhéroe de Marvel es Ant-Man, un ladrón de guante blanco interpretado por Paul Rudd que no tiene poder ninguno salvo ponerse un traje de motorista y reducir su tamaño al de una hormiga, de ahí lo de Ant-Man. Bueno y que también es capaz de comunicarse con estos obedientes insectos. El útlimo filme de Marvel Studios es atípico porque su héroe también es atípico. 

La gran producción cinematográfica que siempre sostiene títulos como Los Vengadores donde las ciudades salían volando es sustituida por una trama de atracos y por un universo lleno de paisajes anodinos, como una bañera o un maletín, que se transforman en asombrosos parajes inhóspitos cuando Rudd reduce su tamaño para combatir al malo.

Pero esta no es la primera película de Hollywood que nos intenta acercar a lo que sería el mundo microscópio (e incluso subatómico) ya habido algunos títulos antes cuyos protagonistas ya han caminado por los mismos lugares. 

De serie B a clásico imprescindible

El título que Jack Arnold dirigió en 1957 y que estaba basado en una novela de ciencia ficción de Richard Matherson solo pretendía sorprender al espectador con unos cuantos trucos, sin embargo, 'El increíble hombre menguante' acabó siendo una maravillosa reflexión sobre el sentido de la existencia del ser humano. 

Scott Carey comienza a empequeñecerse después de pasar por una extraña nube. Su epopeya se complica cuando seres como los animales domésticos e incluso los insectos se convierten en una grave amenaza. Sin embargo, antes de que su ingenio se agote, antes de que se terminen sus ganas de supervivencia es consciente lo que el destino le ha deparado. Algo mucho más grande y eterno que cualquier otro privilegio. 

Viaje al interior del cuerpo humano

Si Steven Spielberg produjo 'Un chip prodigioso' fue porque el filme tenía magia, diversión y la posibilidad de recrear el interior de un ser humano como nunca se había hecho. Por algo se llevó los mejores efectos visuales.

Un joven Dennis Quaid es un piloto que como voluntario decide entrar un una cápsula y miniaturizarse para explorar el interior de un conejo. Finalmente por culpa de una serie de avatares acaba en el interior de un hipocondriaco Martin Short, cuya transformación personal se acelerará gracias a la repiqueteante voz del intruso Dennis Quaid. 'El chip prodigioso' es una delirante película de aventuras.

Los tres viajes de Gulliver

Primero Lemuel Gulliver es llevado a un lugar donde es un gigante entre enanos, también a una isla donde los caballos son los más sabios y el viaje que más nos interesa en este post es en el que es un enano entre gigantes. Este viaje a Brobdingnag lo tradujo a imágenes el genio George Meliés en 1902, y después han llegado muchos más, desde Peter R. Hunt, a Jack Sher. En este viaje Gulliver es perseguido por gigante sy rescatado por un grangero que lo trata con curiosidad y que le lleva a visitar todos los parajes de ese inmenso mundo hasta que la reina se queda prendado de él.

Gulliver vive rodeado de sillas, camas y utensilios en general de tamaño descomunal hasta que consigue una casa de sus dimensiones que no tardará en ser encontrada por un (gigante) águila salvaje.

El científico despistado

Wayne Szalinsky es un despistado inventor que primero desarrolla una máquina para encoger el tamaño de los objetos y que luego comete la imprudencia de encoger no solo a sus hijos sino a los del vecino. Los jóvenes tendrán que enfrentarse a toda clase de criaturas y peligros en el hasta ahora muy seguro jardín de su casa. 

'Cariño he encogido a los niños' se convirtió en un clásico de finales de los 80': hormigas gigantes, piezas de lego que sirven para dormir, escorpiones hambrientas, aspersores que se convierten en auténticas y mortales tormentas...

Como en el hormiguero en ningún sitio

No es Ant-Man la única película con universos microscópicos que dedica gran parte de su metraje a las hormigas y a explorar su casa. Dos películas de animación, que además se estrenaron en el mismo año, retrataban, cada una en su estilo -una era Pixar y la otra DreamWorks-, la vida de un hormiguero. 

'Bichos' iba dirigida a un público más infantil. Flick era la hormiga protagonista, un joven con muchas ganas de aventuras que se ve envuelto en un lío tremendo con los 'archienemigos' de su especie, los saltamontes. 'Antz' por otro lado tiene un tono más cómico y romántico, una película más adulta en el que su protagonista Z-4196 está constantemente psicoanalizando todo. 

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