11 de abril de 2017

Los mejores momentos de la segunda temporada de ‘Gotham’

Por M. J. Arias

La segunda temporada de 'Gotham' dice adiós y lo hace por todo lo alto. Ha sido una gran compañía durante todos estos meses, con sus villanos desatados y los buenos pasando del blanco inmaculado a un gris oscuro intentando no dejarse arrastrar por completo hacia la negrura de una ciudad que no parece tener remedio. Si hasta el propio Jim Gordon (Ben McKenzie) ha cruzado la línea. Ninguna moral, por intachable que sea, está a salvo en Gotham. Ese, el ver caer de un ídolo como Gordon, ha sido uno de los mejores momentos de la temporada. ¿Cuál es tu favorito?
Ya al final de la primera temporada estaba ahí, ahí. Se justificaba a sí mismo pensando que ayudar a un mafioso a salvar el puesto estaba bien si con ese mal menor conseguía un bien mayor. Al final estaba claro que su obsesión por salvar Gotham acabaría por medrar en su moral sin mácula y le llevaría por el camino incorrecto. Estaba de pasar y pasó, justo ahí, cuando deja que el Pingüino (Robin Lord Taylor) se desquite con su paraguas contra Theo Galavan (James Frain).
La relación que tienen estos dos adolescentes es de lo más tierna y complicada. A uno se le ve venir a la legua. Porque a Bruce (David Mazouz) le gusta Selina (Camren Bicondova) desde el primer momento. Ella se hace la dura, pero en el fondo el bueno de Bruce la tiene ganada. No hay más que ver cómo salta cuando al pobre le están pegando una buena tunda una panda de abusones. Eso nos gusta, pero sobre todo ver al heredero del imperio Wayne tirar de coraje y plantar cara, que no es lo habitual en su caso.
Ya hemos contado la primera muerte de Theo Galavan. Pero es que después de aquello el Doctor Strange (BD Wong) hizo de las suyas o lo devolvió al mundo convertido en el inquietante Azrael. Este también murió y lo hizo en una de las escenas más espectaculares de la segunda temporada. Butch (Drew Powell), por orden del Pingüino, le dispara con un bazuca a bocajarro haciéndole volar por los aires ante la atónita mirada de Bruce, Jim y Alfred (Sean Pertwee). Eso sí que es un golpe de efecto.
En un repaso de los mejores momentos de la segunda temporada de Gotham no puede faltar alguno de los gloriosos instantes que nos dejó Jerome Valeska (Cameron Monaghan), por mucho que fuese en la primera mitad y parezca que hace muchos capítulos de ello. Momentos tuvo muchos, pero uno de los mejores fue ese en el que se jugaba a la ruleta rusa el liderazgo de los Maniacs. Y, claro, ganó él.
Otro momentazo de Jerome Valeska en la segunda temporada fue ese desquiciante vídeo que se grabó a sí mismo tras el asalto a la comisaría de Gotham. Ese en el que con su estridente risa y cara desencajada por defecto instaba a todos los habitantes de la ciudad a romper con las cadenas de la cordura, dejarse llevar por la locura y dar rienda suelta a la risa. Memorable.
El bueno de Edward Nygma (Cory Michael Smith) ha dado mucho juego esta temporada. Su personalidad doble ha dejado como recuerdo algunos momentos muy impactantes, como ese en el que su yo maquiavélico pugna por hacerse con el control y ocupar el lugar que cree que le corresponde. La escena resulta tan asombrosa como impactante. Es como la versión humana de Gollum con toques de ‘El club de la lucha’.