11 de junio de 2015

Los personajes más terroríficos de Christopher Lee

Por Pedro Moral

Chritopher Lee está a punto de cumplir 93 años. Y cuantos más años cumple, más imponente es el físico de este actor británico que mide 1,96 metros de altura. A parte de su nariz aguileña y su profunda mirada, su envergadura es la gran culpable de que Lee lleve más de medio siglo interpretando a grandes villanos. De hecho está considerado uno de los mas grandes del cine de terror. Le encanta el heavy metal, un género al que él mismo a retroalimentado con sus películas.  Pero pesar de su propia leyenda, él siempre demuestra en las entrevistas que es todo lo contrario a los personajes que interpreta, un tipo jovial y con mucho sentido del humor. 

El actor (y músico) británico tiene a sus espaldas más de 250 producciones. Se podría decir, sin miedo a equivocarse, que el cine de terror no se puede entender sin él. Por otro lado, su carrera no se puede entender sin cinco papeles fundamentales que van desde sus inicios hasta la actualidad. 

Frankenstein le dio vida a Christopher Lee

También podría ser al revés. Christopher Lee le dio vida a Frankenstein, pero es curioso como este actor conocido sobre todo por su fantástico Drácula debutó en Hammer Productions, los estudios que le lanzarían al estrellato, con una película titulada 'La maldición de Frankenstein' en la que él interpretaba a la criatura. Lee puede presumir de haber sido el Frankenstein más cercano, al menos en apariencia, al creado por Mary Shelley. Como en Hammer no querían que el monstruo se pareciese al de Universal Pictures, por temas de derechos de aurtor, se optó por un maquillaje mucho más realista. 

El conde de colmillos afilados

El Conde Drácula y Christopher Lee, Christopher Lee y el Conde Drácula. Lo que no se le ocurre a uno... En el diccionario deberían ir como sinónimos. La historia cinematográfica del vampiro no se entendería sin la existencia del rostro afilado y terrorífico de Lee. Fue en 1958 cuando el actor británico lo interpretó por primera vez en 'Drácula' o 'Horror of Dracula', un filme en el que el conde Drácula decide abandonar los Cárpatos y establecerse en occidente. Allí se enamora de una joven y se enfrenta a Van Helsing. Una película que tuvo tanto éxito que llegó a haber una secuela en el 66', 'Drácula, príncipe de las tinieblas'. Y llegaron más y más títulos, 'Drácula vuelve de la tumba', 'El poder de la sangre de Drácula', 'Las cicatrices de Drácula' y así varias décadas. 

Hasta que no te enfrentas a 007 no eres nadie

Un actor que presuma de interpretar a grandes villanos tiene que haberse enfrentado en algún momento de su carrera a Bond, James Bond. A Christopher Lee le tocó en la número nueve de la saga, en 'El hombre de la pistola de oro', protagonizada por Roger Moore. Tan bueno es el personaje de Lee, el asesino Francisco Scaramanga, que podría decirse que él solito se come la película. El duelo final entre héroe y villano es apoteósico, tanto que casi da pena que el bien triunfe. 

El hombre que quiso ser Gandalf

Después de que Tim Burton le pusiera otra vez en el mercado con películas como Sleepy Hollow, Christopher Lee recibió la llamada de la Tierra Media, vamos, de Peter Jackson, que es quien manda en la Tierra Media. Lee es gran admirador de la obra de J. R. R. Tolkien, de hecho de todo el equipo de la película es el único que le conoció en vida. Sin embargo su sueño era interpretar a Gandalf, algo que tuvo que desestimar por cosas de la edad. Aún así, la fuerza y el mal rollo que le dio a su personaje, el malvado Saruman, recibió múltiples elogios.

El último gran sith

George Lucas ofreció a Christopher Lee el papel del último gran sith (a la espera de lo que haga J.J. Abrams en el 'Episodio VII') de Star Wars, el Conde Dooku. Lucas le puso este nombre al personaje en homenaje, precisamente, al Conde Drácula y así Lee formó parte de otra de las grandes sagas de la historia con un villano complejo y como no, escalofriante. Con más de ochenta años, el actor fue uno de los pilares del lado oscuro tanto en el 'Episodio II' como en el 'Episodio III'. Rodó personalmente las escenas de acción y suya es una de las batallas con sable láser más apasionantes (y mas locas) de la saga. La que le enfrenta con el Maestro Yoda.

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