Los Víctor Frankenstein más célebres del cine

Por M.J. Arias

Ha habido muchos y seguirá habiéndolos porque la novela escrita por Mary Shelley, que James Whale convirtió en mito y que siempre ha obsesionado a Tim Burton, es de los relatos más jugosos que ha dado la historia de la literatura y el cine. Un científico con ganas de jugar a ser Dios obsesionado con crear vida de la muerte que lo consigue y ha de pagar las consecuencias de su atrevimiento contranatura.
Dicen que el guion de Max Landis ('Chronicle' y 'American Ultra') está basado en la novela de Mary Shelley, pero en realidad la historia que cuente tiene poco que ver con el libro y mucho con la versión de él que nos dio James Whale con su díptico cinematográfico. Sin embargo, aunque infiel al texto original en muchos pasajes, cierto es que el Victor Frankenstein que captura James McAvoy es de los más fieles al original, un desquiciado científico con una obsesión enfermiza por crear vida.
Colin Clive fue de los primeros y el primero digno de ser recordado. A las órdenes del genial James Whale protagonizó uno de los clásicos del terror de Universal y sentó las bases del mito. Acompañado por Boris Karloff en el papel de la criatura, ambos dieron vida a la leyenda y repitieron con 'La novia de Frankenstein'.
Torturado y oscuro. Así era el Frankenstein construido por Kenneth Branagh en la película que él mismo dirigió y para la que contó nada más y nada menos que con Robert De Niro en el papel de la criatura. Su trauma, el que le lleva a intentar crear vida, es la muerte de su madre durante el parto. No él suyo, sino el de un hermano.
Tim Burton, lo ha reconocido él mismo, está obsesionado con el mito de Frankenstein y eso de devolver la vida a los muertos o crear seres a partir de trozos de aquí o de allá. Tiene varios, aunque no todos bajo el nombre de Victor Frankenstein como el interpretado por Barret Oliver en el mediometraje 'Frankenweenie'. Sin duda este es el más dulce de todos los que ha dado el cine.
Peter Cushing ha sido, de la mano de la Hammer y Terence Fisher –quien le inició–, el actor que más veces ha sido Frankenstein en el cine. Su romance con el personaje comenzó a finales de los cincuenta con 'La maldición de Frankenstein' y acabó en los setenta con 'Frankenstein y el monstruo del infierno'. Entre una y otra, 17 años y seis películas más.
Arrancaban los setenta y en Italia también querían su propio Frankenstein. Como estaba de moda eso de crearle familia alrededor e historias que nada tenían que ver con la novela, Mel Welles se sacó de la manga esta historia en el que el amigo y compañero de tablas y escenas de Orson Welles, Joseph Cotten, daba vida al científico.
Quien interpretaba a Victor Frankenstein en esta alocada comedia era el propio Mel Brooks, que ponía voz en off al personaje. Wilder era un descendiente suyo que sigue sus mismos pasos creando un monstruo en un laboratorio. Puede que este Victor no sea de los mejores porque casi ni estaba presente más que en espíritu, pero no se puede hacer un repaso a su papel en el cine olvidando esta divertida película.
La película era muy pero que muy olvidable, de las peores de la carrera de Hugh Jackman. Y entre todo ese batiburrillo de monstruos, criaturas extrañas, vampiros y demás seres por ahí andaba un Victor Frankenstein dedicado a sus menesteres y al que daba vida Samuel West.
Artículo escrito por losExtras.es
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