9 de junio de 2016

Manual de instrucciones para ver el cine en familia

Por Luís Fernández

Os dejamos algunos puntos a favor y otros en contra de ver películas con tu familia. ¿Se os ocurre alguno más?
Spoiler Alert

¿Alguien ha acabado de ver 'El sexto sentido' sin saber lo que iba a pasar? Yo no. Siempre habrá alguien que encuentre gracioso contar el final de la película o que no deje de preguntar o decir cosas. Una práctica comúnmente extendida entre las figuras paternas que encuentran especialmente gracioso aguar la fiesta a sus hijos. Menos mis padres que decidieron no avisarme del susto final en 'Viernes 13' y casi pierden un hijo.
Elegir la película, o lucha a muerte en el salón

Tu hermano es un dramas, tu padre quiere un western, tu madre propone una de acción y tu solo sólo dices que no y, al final, acabáis volviendo a ver "Resacón en las vegas" y jamás veréis 'Holy Motors,' porque sabes que el mejor consenso al que llegaréis será poner una película chorra. Por tanto, podemos descartar que en familia, por lo general, lleguéis a ver también 'Pink Flamingos'. Los chistes con caca mejor que no sean tan gráficos.
Versión original vs doblada: ¡Fight!

Aquí es cuando tu padre se pondrá especialmente tontorrón y sacará a colación la archiconocida frase de 'Terminator': "Sayonara, Baby". El creció creyendo que Terminator se despedía a lo grande en Japonés y eso no se lo va a cambiar nadie. Así que, mala suerte amigo, tendrás que tragarte tu queridísima 'The sound of music' doblada, porque para tus padres siempre será 'Sonrisas y lágrimas'.
Sofá o no sofá, esa es la cuestión.

Llega el momento de poner la película, tienes tu sitio reservado y solo te falta coger las palomitas del microondas. Para cuando vuelves al salón tu padre ya se ha quedado con la butaca, tu madre y tus hermanos han colonizado el sofá, tu puesto incluido, y la única opción que te queda es el suelo. Con suerte, esa noche veréis 'Ghandi' y te meterás mucho más en la película, o acabarás echando a tu hermano pequeño del sofá.
Teorías conspiranoicas, venid a mí

Pocas cosas hay más satisfactorias que acabar de ver una película y compartir teorías, por muy descabelladas que sean. Si has visto 'Origen' conocerás la sensación. Horas de debate entre padres e hijos intentando dilucidar que ocurría con ese final. Nolan en modo vacile consiguió tapar los fallos de su película con una final que solo se prestaba a discusiones eternas.
Reírte de los chistes de tu cuñado

"Claramente en la tabla cabían los dos" respecto a Titanic, "Yo lo vi venir desde la primera escena" viendo 'El bosque', o "estos científicos siempre inventando, ¿porque no se estarán quietos?" viendo 'Parque Jurásico. En realidad estas frases pueden pertenecer a tu cuñado o a cualquier miembro de tu familia que se las dé de listo. Siempre hay alguien que se creerá más listo que los protagonistas.
Las guerras de palomitas

Muchas veces la película es simplemente una excusa para juntar a toda tu familia, incluidos tus 14 primos y, simplemente, pasar el día juntos. Eso sí, todos sabemos que tales concentraciones darán lugar a guerras de comida que a su lado 'La guerra de las galaxias' parecerá una riña de patio de colegio. Pero ojo, vigilad que esto no se convierta en una contra si los mayores empiezan a repartir collejas.
Los recuerdos

Siendo honestos, aunque los recuerdos de la infancia sean especialmente borrosos, todos tenemos alguna película que se nos ha quedado grabada en la memoria por verla con nuestra familia. Y con el peligro de ser unos moñas, descubrimos que las risa compartidas con tu familia pueden elevarte por encima del nivel del suelo, como la niñera más famosa de todos los tiempos nos enseñó.
Descubrir que tu abuela es la más dura de la familia

O que tu padre es el más llorón y que se deshidrata viendo 'El fuego de la venganza'; que tu madre es la mayor fan de 'El señor de los anillos' y que tu hermana no se pudo aburrir más con 'Frozen'. Los estereotipos de género están para derribarlos y nada mejor que viendo cine. Mi abuela jamás tembló ni un poco con una película de miedo, ella siempre dice que después de haber visto a mi abuelo desnudo nada puede impresionarla.