22 de abril de 2016

Más Cervantes y menos Shakespeare

Por M.J. Arias

No se trata de menospreciar a uno de los grandes dramaturgos de la literatura, léase William Shakespeare, pero sirva su prolífica carrera en el cine para reivindicar la escasa presencia en el mismo medio de nuestro Miguel de Cervantes Saavedra. El alcalino más ilustre está de centenario, el cuarto de su muerte se cumple este 22 de abril, el cuarto de su entierro un día después. Dada tan señalada fecha, se torna obligatorio reivindicar su figura. Aquí unas humildes ideas de películas que podrían salir de su vida y obra. Por si hay algún guionista/director presente en la sala.
Lo ha demostrado hace no mucho 'El Ministerio del Tiempo' con un maravilloso capítulo centrado en él, como homenaje, en el que dio a conocer un poco más la figura de ese genio de las letras que vivía no sin penurias económicas, enamorado del teatro frustrado y de rapidez de pluma y palabra. Su vida es tan rica que da para varias ideas: su amor por el teatro, el cómo escribió 'El Quijote', su rivalidad con Lope de Vega, su cautiverio en Argel, porqué fue apodado El manco de Lepanto…
No hay más que pararse a pensar un momento en cuántas adaptaciones le vienen a uno a la cabeza de 'Hamlet' y cuantas de 'El Quijote'. Cierto es que el segundo es un libro mucho más denso y difícil de adaptar al medio, pero puede hacerse. Se ha hecho. No es necesario trasladarlo línea por línea a la pantalla. Requiere un arduo trabajo de adaptación, pero la recompensa merecerá la pena.

No deja de ser extraño que el segundo libro más traducido tenga tan pocas adaptaciones cinematográficas. Aunque bien es cierto que el espíritu de don Quijote y Sancho Panza está presente en muchas historias del cine y de la televisión. Aaron Sorkin, por ejemplo, vive obsesionado con la obra de Cervantes. ¿Y qué son si no Shelock y Watson si no un trasunto –dicho con todos los respetos– de don Quijote y Sancho?
Una de las novelas predilectas de Cervantes, con pastores como protagonistas y que los estudiosos aseguran ser un tratado profundo sobre el amor. Dos pastores enamorados de una misma joven, Galatea, a orillas del Tajo. Y ella queriendo ser libre de ataduras, sin unirse a nadie. Un concepto curioso para el siglo en el que fue escrita, el XVI. La de líneas que saldrían de sus jugosos duelos dialécticos. Podría convertirse en un hito en el cine romántico español.
Hay doce, así que podrían hacerse fácilmente doce películas. Una por texto. Algunas serán más sencillas de llevar a cabo y otras, menos. La más famosa de estas novelas cortas de Cervantes publicadas en 1613 es 'Rinconete y Cortadillo', que cuenta la fuga de dos jóvenes de sus casas que se dan al robo para sobrevivir. Y luego están otros títulos como 'La gitanilla', 'El amante liberal', 'El licenciado Vidriera', 'La ilustre fregona', 'El coloquio de los perros'… y así hasta doce. ¡Será por textos que adaptar!
Menuda historia cuenta 'Los trabajos de Pérsiles y Sigismunda', de aquí saldría una suerte deroad movieromántica que ya quisieran muchas. Dos príncipes nórdicos que huyen de sus tierras para poder dar rienda suelta a su amor y vivir felices y juntos para siempre. Pero antes de su casamiento deben realizan un viaje en el que expiar sus pecados, dicen ellos, y durante el cual se hacen pasar por hermanos. Que en aquella época no estaba bien visto que una pareja sin darse el sí quiero viajase así.
No se ha apreciado en su justa medida el talento de Cervantes para el teatro, su verdadera gran pasión y en la que quizá podría haber hecho carrera de no haber sido coetáneo de un genio de las artes escénicas como Lope de Vega. Fue su sueño desde joven, como reconoció en más de una ocasión, pero la vida le llevó por otros derroteros. De no haber sido así, quién sabe, igual 'El Quijote' nunca hubiese existido. Eso sí, bucear en las obras de teatro cervantinas es un buen ejercicio en busca de material adaptable.
Artículo escrito por losExtras.es
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