25 de marzo de 2014

Nicolas Cage y su mal ojo para elegir proyectos

Por María Pérez

Nicolas Cage lleva desde principios de los 80 y con un total de 74 películas desconcertando al público cinéfilo. Tras trabajar en algunas películas de su celebérrimo tío Francis Ford Coppola ('Rumble Fish', 'Cotton Club', 'Peggy Sue se casó'), nos quiso hacer olvidar su parentesco con filmes arriesgados, de culto o taquilleros como 'Birdy', 'Besos de vampiro', 'Arizona Baby', 'Corazón Salvaje' o 'Hechizo de Luna', y todos quisimos ver en él a uno de los grandes futuribles.

En los 90 encadenó películas comerciales como 'La roca', 'Cara a cara' o 'Ciudad de ángeles' con otras más interesantes (por lo menos en principio) como 'El sabor de la muerte', 'Ojos de serpiente' y sobre todo 'Leaving Las Vegas', que le llevó hasta los altares del Oscar en 1994. Pero ¿qué pasó después?

En algunas de las mencionadas anteriormente, Nicolas Cage demuestra que tiene un valor propio dentro del cine, y que en la película adecuada y con el papel adecuado hace una labor que incluso puede resultar memorable. Quizá la que más es 'Leaving Las VEgas' (Mike Figgis, 1995), en la que interpreta a un escritor borracho que llega a Las Vegas después de haberlo perdido todo y con la intención de beber hasta morir.

Pero tampoco lo hizo nada mal en 'Arizona Baby' (Joel e Ethan Coen, 1987), 'Luz de luna' (Norman Jewison, 1987 ), en 'Peggy Sue se casó' (Francis Ford Coppola)o 'Al límite' (Martin Scorsese), aunque la que para muchos es la mejor película de su filmografía es 'Adaptation (El ladrón de orquídeas)' (Spike Jonze, 2002), donde encarna a un guionista que intenta adaptar una novela para el cine y por la que estuvo nominado de nuevo al Oscar al mejor actor.

   

Pero son las malas decisiones las que se prodigan en la carrera del actor californiano (pelucas aparte). Sin duda, las que mencionamos a continuación son la lista de la vergüenza.

En 'La mandolina del capitán Corelli' (John Madden, 2001), junto a Penélope Cruz, quiso convertirse en un héroe romántico al estilo clásico, como Robert Taylor o Gary Cooper. 'Wicker man' (Neil La Bute, 2007), es una de las peores películas de su carrera; remake de una cinta del mismo título de 1973, en ella interpreta a un policía que investiga la desaparición de una niña y se mete en una secta pagana. En 'Next' (Lee Tamahori, 2007) es un mago de Las Vegas que puede ver el futuro y al que el FBI quiere convencer de que utilice su habilidad para prevenir un ataque terrorista. 'En tiempo de brujas' (Dominic Sena, 2011) se sitúa en la Edad Media: unos caballeros trasladan a una bruja que según sus sospechas puede ser la fuente de la peste negra que arrasó Europa.

Pero su peor película, y ya es decir, no es de las últimas: 'Deadfall' (Christopher Coppola, 1993) tiene el dudoso honor de aparecer con un 0% en Rotten Tomatoes, y él está tan sobreactuado que da risa.

Y hay una razón para que últimamente sólo haga de estas: sus problemas con los impuestos y su gustos extravagantes del estilo William Randolph Hearst. Le encanta comprarse casas y castillos por todo el mundo, colecciona esqueletos de dinosaurios que compra en subastas y tiene como mascotas animales exótico del tipo tiburón en la piscina. Por eso también le podemos ver en anuncios japoneses de máquinas de pinball, por ejemplo.

 


La comedia más taquillera de los años 90 fue 'Dos tontos muy tontos', de los hermanos Farrelly. Pues bien, los Farrelly quisieron a Cage para interpretar a Harry (del que al final hizo Jeff Daniels) y tenían de su parte a Jim Carrey, amigo de Cage, que intentó convencerlo. Por una vez parece que Cage no se equivocó, porque se apeó del proyecto para hacer 'Leaving Las Vegas'.

Aunque no es una de las adaptaciones de cómic que vaya a pasar a la historia, 'Constantine' tiene un público que la ha convertido en película de culto, hasta tal punto que va a convertirse en serie. Pero cuando el proyecto estaba en mano de Tarsem Singh, Cage figuraba en él como John Constantine. Cuando la Warner cambió al director, Keanu Reeves se quedó el papel protagonista y Cage se quemó el pelo y se metió en 'Ghost Rider'.

 

Pero este no fue el único papel que rechazó Cage para ir a parar a manos de Reeves: el sobrino de Coppola rechazó el papel de Neo en 'Matrix' porque no quería pasar demasiado tiempo rodando en Australia. Por las mismas razones rechazó el papel de Aragorn en la trilogía de 'El señor de los anillos', porque no quería marcharse a rodar durante un par de meses a Nueva Zelanda. Al final el papel fue para Viggo Mortensen, y difícilmente podemos imaginar a Cage en su piel.

En 2008 Aronofsky le ofreció el papel protagonista de 'El luchador' porque los productores dudaban mucho de la capacidad de Mickey Rourke para interpretarlo por sus mermadas facultades físicas. Al final, Cage cedió el papel a Rourke cuando el director pudo convencerles de que el protagonista de 'Nueve semanas y media' estaría a la altura, y así fue.

Uno de los empeños de Cage es convertirse en héroe de acción. Pues bien, 'Crank: Veneno en la sangre' fue escrita para él, aunque al final pasó de ella para hacer la segunda parte de 'Ghost Rider'. Conclusión: Jason Statham la protagonizó y dio lo mejor de sí, y 'Ghost Rider 2: Espíritu de venganza' es una basura.

Artículo escrito por losExtras.es
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