26 de agosto de 2015

No busques más, el secreto de la eterna juventud lo tiene el cine

Por M.J. Arias

Soñar con ser jóvenes eternamente, con mantener esa frescura y juventud de los mejores años y alargarlas lo máximo posible para conservar la belleza de la adolescencia, de la veintena. Cirugía, botox, potingues varios, maquillaje, ejercicio, beber mucha agua, dormir en extrañas camas… Quienes buscan atrapar su lozanía el máximo tiempo posible sufren con cada arruga, con cada cana que refleja su verdadera edad, esa que el DNI no esconde. Para ellos va dedicado este post. El secreto de la eterna juventud que tanto ansían existe y el cine tiene la respuesta. Hay varios caminos para conseguirla, unos más sencillos que otros. Que cada uno elija el que más se ajusta a sus necesidades y posibilidades.

El poder rejuvenecedor del agua

El agua tiene un sinfín de beneficios. Limpia al ser humano tanto por dentro como por fuera y, según el cine, también está íntimamente ligada a la consecución de la eterna juventud. Ejemplos hay varios. Él (pen)último, el de ‘El secreto de Adaline’. Blake Lively se mantiene eternamente joven tras sufrir un accidente que acaba con ella y el coche en el que viajaba en el agua. Desde ese momento siempre tiene 29 años. Ella se sumerge, pero otros les basta con beberse el transparente líquido. En ‘El bosque mágico de los Tuck’ dicha familia consigue mantenerse joven tras beber agua de un manantial y el guardián del Santo Grial que busca Indiana Jones en ‘La última cruzada’ adquiere la vida eterna gracias a beber agua en tan sagrado recipiente.

Una cámara frigorífica

Esta es la versión extrema de sumergir la cara en agua helada para conservar su tersura. En ‘Eternamente joven’ Mel Gibson se dejaba congelar en una cápsula en pruebas tras perder trágicamente a su novia. No quería vivir con tanto dolor y se presta voluntario para el experimento. Eso fue en 1939. Cincuenta años después unos niños que pasaban por allí, por el almacén en el que se encuentra olvidada la cápsula, despiertan a Gibson. No era una cámara frigorífica, pero sí había mucho hielo, donde Steve Rogers se quedaba congelado durante décadas hasta que lo reanimaban y volvía a convertirse en el Capitán América.

Un complicado viaje espacial

Esto es tan complicado de explicar como lo era ‘Interstellar'. Pero vamos a intentarlo. ¿Cómo es posible (¡Atención, spoiler!) que al final de la película Matthew McConaughey fuese infinitamente más joven que su hija? Tiene que ver con una complicada teoría del espacio tiempo que Nolan intentó explicar y que viene a resumirse en que en uno de los planetas visitados por la expedición en la que participa Cooper el tiempo transcurre de manera distinta, más lento que en la Tierra. De manera que lo que para su hija Murph son años, para él es cuestión de horas.

El corazón de una estrella

Este método es, quizás, de los más complicados. Para empezar hay que conseguir capturar una estrella y después tener los arrestos necesarios para sacrificarla, extraerle el corazón y comérselo. Salvaje y asqueroso, ¿verdad? Pues ese era el objetivo de Michelle Pfeiffer en la maravillosa ‘Stardust’. La estrella caída en cuestión era Claire Danes antes de convertirse en Miss Pucheros. Y Pfeiffer era la mayor de tres hermanas brujas obsesionadas con ser eternamente jóvenes y bellas.

El mordisco de un vampiro

Este método no solo implica la eterna juventud, también lleva implícito la vida eterna. Si es lo que buscas, ya sabes lo que tienes que hacer. Encuentra un vampiro y déjate morder por él. Ese es el deseo de Bella, quien se agobia cada día más al ver cómo ella cumple años y su adorado Edward sigue anclado en la adolescencia. Pero claro, hay que tener cuidado con la edad a la que se recibe el mordisco. Sino que se lo pregunten al personaje de Claudia (Kristen Dunst), quien mordida cuando solo es una niña vive eternamente condenada a madurar por dentro pero no por fuera. Y no lo lleva demasiado bien.

Un poder mutante

Esto es cuestión de genética, así que poco se puede hacer sino se nace con la mutación. Lobezno es un mutante con la poderosa capacidad de autocurarse. Logan tiene este singular poder que, además de hacer que sea capaz de recuperarse con una rapidez pasmosa de heridas que para otros serían mortales, también hace que sus células envejezcan mucho más lento que las del resto del mundo y que por eso su aspecto sea casi siempre el mismo. De ahí que en las películas en las que vemos versiones jóvenes de mutantes como Magneto y el Profesor X Lobezno siga siendo Hugh Jackman.

Vivir en Nunca Jamás

Peter Pan no crece nunca y tiene que ver con el lugar con el que vive, la isla de Nunca Jamás. Al menos esa es la creencia popular. En ‘Hook’ Robin Williams era un Peter Pan crecido y padre de familia que ha pasado de la adolescencia a la cuarentena tras abandonar la isla. Los estudiosos de la obra de James M. Barrie creen en realidad que los Niños Perdidos son eternamente niños porque están muertos.

Ser un elfo

Siempre tan pálidos, con la piel tan tersa, tan ideales ellos con sus melenas al viento y sus arcos… Son los elfos de Tolkien a los que Peter Jackson hizo cobrar vida en las trilogías de ‘El señor de los anillos’ y ‘El Hobbit’. Légolas, Elrond, Galadriel, Arwen… son todo un ejemplo de juventud eterna. Ser como ellos es imposible. O se es elfo o no se es. No hay otro camino.

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