2 de enero de 2015

¿Por qué Bill Murray se merece el Oscar?

Por Pedro Moral

La última película de Bill Murray se titula 'ST. VINCENT' e interpreta a un veterano de guerra que se ha convertido en un cínico viejo cascarrabias, bebedor, jugador y cuyas relaciones humanas se resumen en una amistad con una dama de la noche embarazada con la que tiene sexo eventual, un barman y un mafioso de poca monta. Entonces, comienza una peculiar amistad con un niño, el hijo de una madre soltera que se muda a la casa de al lado. 

Otra vez Bill Murray haciendo de Bill Murray, otra vez construyendo la gran comedia compuesta por gags de calidad, melancólicas secuencias y frases llenas de ese cinismo nostálgico que forman parte del mito. Un mito que no tiene ningún Oscar, aunque cada año que pasa se lo merezca más. 

Es el cómico más serio de la historia y su secreto está en transmitir ese anhelo hilarante, algo que nunca volverá para Murray, ni para ninguno de nosotros, claro. Por eso nos identificamos con este oscuro payaso, bromista, ligón y triunfador a pesar de todo. El actor tienen a sus espaldas una carrera más nutrida por el cine de culto que por grandes producciones. Seguir ese camino le ha consagrado y no pocos le consideran un genio, de hecho él mismo se considera un genio.

"No estaba preparado para ser tan alucinante como soy. Estoy convulsionado. Es un flipe levantarse cada mañana y sentirse bañado en esta luz púrpura", dijo cuando le preguntaron que se sentía al ser tan absolutamente genial.  

Demasiado pronto para recibir el Oscar 

Su primer gran papel fue en 'LOS CAZAFANTASMAS', aunque ya era conocido en Estados Unidos por llevar casi diez años colaborando en 'SATURDAY NIGHT LIVE', este fue su billete a la fama internacional. La película se convirtió en uno de los hitos de los años ochenta y hoy todavía hay rumores sobre una continuación, se siguen vendiendo camisetas y la canción principal del filme se la sabe todo ser humano, sea de la generación que sea. 

Perfectamente podría haber sido nominado a un premio de la academia por este papel, de hecho Los Globos de Oro si cayeron en la cuenta de que estaban ante el nuevo genio de la comedia y le nominaron a mejor actor de comedia o musical aunque luego se lo dieran a Dudley Moore por 'MICKI Y MAUDE'. 

Otro de los motivos por los que este actor tendría que tener ya un Oscar bajo el brazo es que tiene su propia película de Navidad. 'LOS FANTASMAS ATACAN AL JEFE' es una atípica adaptación del clásico 'CUENTO DE NAVIDAD' de Charles Dickens y en ella está el Bill Murray más apático e incómodo. Un filme sobre la soledad del perdedor y sobre el mecanismo con el que funcionan las relaciones de las personas. 

Y en los noventa llegó su obra maestra, 'ATRAPADO EN EL TIEMPO' no pasa de moda, aguanta igual de bien que en el día de su estreno. Una obra kafkiana sobre un hombre, Bill Murray, condenado a vivir el mismo día. Una búsqueda de la propia identidad que Harold Ramis quería convertir en una divertida película y Murray en una compleja obra filosófica. La mezcla de ambas ambiciones dio como resultado una de las mejores películas de finales de siglo. Y sin embargo los Oscar volvieron a ignorarlo. ¿Qué tienen los académicos contra Bill Murray?

Un símbolo del cine independiente

En los noventa Bill Murray comenzó a intercalar películas comerciales en las que siempre dejaba su sello personal como en 'SPACE JAM' o 'LOS ÁNGELES DE CHARLIE' con films de culto con directores como Wes Anderson en 'ACADEMIA RUSHMORE' o 'LOS TENENBAUMS' y Jim Jarmusch en 'COFFEE AND CIGARETTES'. 

Fue justo en esta época cuando le llegó otro de sus grandes papeles y con el que estuvo a punto de llevarse la preciada estauilla, 'LOST IN TRANSLATION'. Sofia Coppola escribió el personaje de Bob Harris, un actor norteamericano en decadencia que acepta hacer un anuncio de whisky en Tokio donde mantienen una especial amistad con Charlotte, una huésped del hotel en el que se hospeda que también se aburre, que también se encuentra sola y con la que recorre la inmensa ciudad huyendo del vació existencial. 

Y entonces Hollywood sí recayó en el sarcasmo malvado de este actor capaz de hacer llorar y reír con un solo gesto. La melancolía nunca llegó tan lejos como en esta cinta de Coppola. Murray fue nominado al Oscar pero finalmente el premio fue para Sean Penn por 'MYSTIC RIVER'.

Bill Murray ha vuelto a repetir la fórmula en 'FLORES ROTAS' de Jim Jarmusch, completamente ignorada por la academia y ahora con 'ST. VINCENT', nominada a los Globos de Oro. Pase lo que pase en los Oscar, Bill 'ATRAPADO EN EL TIEMPO' Murray se lo sigue pasando en grande interpretándose a sí mismo (literalmente) en títulos como 'BIENVENIDOS A ZOMBIELAND' o con sus colaboraciones continuas con Wes Anderson, la última en 'EL GRAN HOTEL BUDAPEST'. Qué más da que tenga o no un Oscar, todos sabemos que este adicto a la marihuana que se cuela a fiestas con karaoke es un genio tanto dentro como fuera de la pantalla. 

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