14 de abril de 2016

Por qué 'Los otros' te dejará sin aliento

Por Pedro Moral

Tom Cruise le ofreció dirigir el remake de 'Abre los ojos' en Estados Unidos. El actor de Hollywood había alucinado con la segunda película de Alejandro Amenábar y quería llevarla a su terreno. Cruise intentó convencer al director español de que la dirigiera él mismo, pero éste se negó así que finalmente fue Cameron Crow el que se puso detrás de las cámaras. Se tituló'Vanilla Sky' y del reparto original solo repitió Penélope Cruz. 

Pero a Tom Cruise no se le quitaba de la cabeza el talento de Amenábar así que cuando le llegó el proyecto de 'Los otros', Cruise compró los derechos y se lo ofreció al español que esta vez sí aceptó que tanto los hermanos Weinstein como el protagonista de 'Misión: Imposible' le produjeran la película. El resultado fue uno de los thrillers de terror más sofisticados y elegantes de los últimos tiempos. Da igual que la hayas visto ya porque 'Los otros' te volverá a dejar sin aliento. Una y otra vez…
Está claro que Alejandro Amenábar es un fiel admirador de la obra del director británico y efectivamente Los otros es su obra más Hitchcockiana. Su parecido a Rebeca, la primera película del genio británico en Estados Unidos, no es casual. Una mansión enorme, retirada del bullicio en un misterioso páramo que no es ningún lugar en concreto  (en la realidad se rodó en Las Fraguas, en Cantabria).

Una especie de purgatorio donde los protagonistas viven aterrados por sus propios pecados, donde el miedo va más allá de los fantasmas o del misterio paranormal, donde cada uno es su propio monstruo. Y Amenábar, con un extraordinario talento, construye el thriller pensando siempre en el espectador, jugueteando con él… Imitando como nadie al genio del suspense.
Si Alejandro Amenábar hizo su trabajo más Hitchcock, Nicole Kidman resucitó a Grace Kelly (no es casualidad que su personaje se llame Grace). La actriz se convirtió en el fantasma de Kelly, de esa exuberante mujer rubia, fría, asustada y tenaz que debía enfrentarse a los terribles fantasmas, los suyos y los del resto del mundo. Nicole Kidman hace un trabajo portentoso, a ratos la debilidad y el miedo la consumen y a veces es al contrario y se muestra fuerte como una piedra, dura y valiente. 

Ella, acompañada constantemente con una lámpara de mano, es nuestro único vínculo con la realidad que nos propone Amenábar, una realidad extraña y de la que es complicado fiarse. Algo pasa en esta mansión o algo terrible ha pasado. La figura de Nicole Kidman recorriendo las habitaciones y pasillos de esta enorme casa es ya icónica dentro del género de terror.
Ya que hemos hablado antes de él, Hitchcock tenía un par de reglas básicas que cumplió siempre en sus películas: "Nunca trabajes con perros ni con niños". En la segunda Alejandro Amenábar no le hizo caso y menos mal. Una de las cosas que dan más mal rollo de 'Los otros' son esos dos niños con esa enfermedad llamada Xeroderma pigmensosum, que en términos más ordinarios denominamos enfermedad del niño vampiro, según la cual no pueden estar en contacto con la luz del día.

Este sencillo detalle le sirve a Amenábar para conseguir una atmósfera terrorífica en una película ya de por sí tremendamente inquietante. Y como no podía ser de otro modo los niños se convierten en un inocente instrumento para el terror. Por algún motivo todas las grandes películas de miedo asiáticas la protagonizan niños…
Teníamos a la madre de familia atormentada, a los niños con una enfermedad rara  pero faltaban los sirvientes. Una pareja mayor y una joven muda se presentan a la casa de Grace como respuesta a un anuncio en la que la protagonista solicitó los servicios de limpieza y el cuidado de los niños.

Los nuevos sirvientes ya estuvieron hace años ocupándose de los quehaceres de esa misma mansión. Algo ocurre con estos personajes, si bien la cosa no era demasiado normal antes de su llegada, con ellos en casa todo se magnifica. La niña ve fantasmas más que nunca y Grace debe enfrentarse a los terribles misterios que habitan en la enorme mansión. La pregunta es… ¿tendrá fuerzas para enfrentarse a la verdad?
Si no has visto la película aún, el final de 'Los otros' se convertirá en tu nuevo final favorito de la historia. Amenábar construye con cuidado una película tétrica, de intriga… Un cuento de fantasmas en el que no abusa nunca del susto gratuito o de la propia figura del ente. Todo son trucos de guión o de cámara en una muy oscura atmósfera. Año 1945, II Guerra Mundial, Grace espera el regreso de su marido combatiente y sin embargo todo parece estar suspendido en una clase de limbo donde el tiempo se ha detenido. 

Y de repente la película se acelera al mismo tiempo que el corazón del espectador comienza a latir más y más rápido hasta que Amenábar enseña todas las cartas y a ti, querido lector, te da un patatús… Eso si no la has visto, porque si la has visto la experiencia mejora cuando uno es capaz de hilar todos los cabos sueltos para ser consciente que lo que Amenábar hizo con los otros es una increíble obra de ficción donde nada es lo que parece pero donde todo tiene sentido. Un terrorífico sentido.
Artículo escrito por losExtras.es