11 de diciembre de 2015

¿Por qué todo el mundo se enamora de Jennifer Connelly?

Por M. J. Arias

Lleva en esto del cine desde que era solo una adolescente. Para muchos entró en sus vidas como la valiente adolescente de 'Dentro del laberinto' y en sus más de tres décadas no solo ha conquistado al público, sino que en la pantalla ha sido pareja de actores tan solicitados como Russell Crowe, Leonardo DiCaprio y Eric Bana para envidia de muchas. Su encanto y dulzura traspasan la pantalla. Es imposible no enamorarse de ella por estas cinco y otras muchas razones.
Solo tenía 16 años y fue capaz de enfrentarse al escalofriante David Bowie por recuperar a su hermano pequeño en 'Dentro del laberinto'. Vale que era ella quien había deseado que el bebé desapareciese de su vista, pero un arranque de esos lo tiene cualquiera después de unas cuantas horas de llanto inconsolable. Ya entonces, siendo solo una adolescente, su rostro dulce conquistó al público.
Ella era la novia adicta de Jared Leto en la durísima y cruda 'Réquiem por un sueño'. Aquella película del ahora lejano año 2000 en la que se juntaron tres grandes talentos. El de ella, el de su compañero de rodaje y el de un director de extraño nombre y cine diferente, Darren Aronofsky. Tan encantado quedó con ella que 14 años después volvió a contar con una Connelly más madura para ser la mujer de Russell Crowe en 'Noé'.
La que todo hombre querría a su lado. Además de dulce, guapa y comprensiva (en la mayoría de sus papeles) ha sido pareja perfecta en la pantalla de Russell Crowe (dos veces), Jared Leto, Leonardo DiCaprio, Eric Bana y Rufus Sewell. Eso como pareja romántica. Como madre coraje y soltera también ha dejado su impronta en la pantalla. Convenció a Klaatu ('Ultimátum a la Tierra') de que la raza humana merecía una nueva oportunidad solo viéndola cómo se comportaba con el hijo huérfano de su expareja. Se sacrificó para acompañar a una niña fantasma con tal de salvar a la suya propia en 'Dark Water'. Y en la olvidable 'Cuento de invierno' era una sufrida madre con hija enferma y moribunda.
Aquella escena de 'Dark City' en la que, subida al escenario y enfundada en un ajustado y brillante vestido morado cantaba eso de 'The Night Has A Thousand Eyes' es de las mejores de la película de Alex Proyas. Un título de culto que mostró otra cara más de esta neoyorquina de 45 años.
Aparte de todo lo dicho anteriormente, de su indiscutible talento y de lo variado de su currículum (con altos y bajos, eso sí), Jennifer Connelly ha conseguido en más de tres décadas de carrera demostrar que tiene talento. Un talento que le ha sido reconocido en varias ocasiones por la crítica y en una por los académicos de Hollywood, que en 2002 le dieron el Oscar como secundaria por ser Alicia Nash en 'Una mente maravillosa'. Papel que le valió también su único Globo de Oro.
Artículo escrito por losExtras.es
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