9 de enero de 2015

Porqué los Globos de Oro son los premios más divertidos

Por Luís Fernández

Con los años los Globos de Oro se han convertido en ese placer culpable de toda temporadas. El centenar escaso de miembros de la Asociación de la Prensa extranjera de Hollywood nos ha acostumbrado a toda una serie de pintorescas escenas, empezando desde sus propias nominaciones que suelen tener una o varias sorpresas bastante inesperadas (¿alguien ha mencionado las nominaciones de 'THE TOURIST'? Si nadie lo hace, nosotros nos encargamos). Pero más allá de eso, la gala se ha convertido en un espectáculo de lo más disfrutable, mucho más relajada que los Oscar y, en estos últimos años, ha destacado por su polémica y entretenimiento. Vamos a hacer un pequeño repaso a algunos de esos momentos que han hecho que esta cita se haya vuelto uno de los must del año. 

Reene Zellweger desaparecida

Ser una estrella no es fácil y menos en una gala de premios. Las actrices, especialmente, están en el punto de mira por sus vestidos, maquillaje, peinado... Pero ya es desafortunado que la antigua Reene Zelweger eligiera ir al baño (tenía pintalabios en los dientes) justo en el momento en que se leía la ganadora de su categoría, Mejor Actriz de comedia o musical, que resultaba ser ella misma. Cuando Hugh Grant empezaba a aceptar el premio por ella, reapareció y supo llevarlo con naturalidad. Un gran error convertido en un gran momento. 

La chispa de Elizabeth Taylor

El año en que 'GLADIATOR' era la gran protagonista... Elizabeth Taylor quiso tener también su gran momento y lo protagonizó en la gala de los Globos de Oro donde le otorgaría a la película el premio al mejor Drama. Visiblemente afectada, posiblemente borracha, una Elizabeth algo desorientada intentaba leer los nombres de las candidatas. El carisma nunca se pierde y aún en las situaciones más adversas esta leyenda supo salir airosa. 

Ricky -demasiado ácido- Gervais

Sólo hace unos años de esto, pero se ha convertido en uno de los momentos más incómodos de cualquier entrega de premios. Si bien los ataques a 'THE TOURIST' nos hicieron gracia, y nos reímos con el atrevimiento del humorista, quizá se podría haber hecho exactamente el mismo monólogo inicial pero de forma más elegante. Las risas iniciales se fueron convirtiendo cada vez más en carcajadas incómodas y murmullos. Aún así, los Globos vieron que la polémica les ponía en el punto de mira y ofrecieron a Gervais que siguiera presentando. 

Por que presentar un premio no tiene porque ser aburrido...

Los Globos de Oro donde cine y televisión se unen por una noche para compartir los focos era el escenario ideal para que estos dos magos de la comedia se juntaran y nos regalaran un momento irrepetible. Kristen Wiig y Will Ferrel presentaban la categoría de Mejor Comedia e intentaban explicar los argumentos de las nominadas. Un ejemplo de cómo convertir un momento de lo más rutinario en un gag espléndido y con crítica incluida a los votantes. 

Tina y Amy salvan los Globos de Oro

Las reinas de la comedia. Tina Fey se convirtió en protagonista absoluta de '30 ROCK', participó de los guiones y dirigió alguno de los capítulos. Y Amy Pholer se ganó el corazón de la (poca, pero valiosa) gente que disfruta con 'PARKS AND RECREATIONS'. Dos comedias de corte muy diferente pero igual de valiosas. Grandes amigas y mejores humoristas su unión era cuestión de tiempo y cuando presentaron los Globos por primera vez dieron una lección de como convertir una gala en un gran espectáculo de entretenimiento sin necesidad de alardes. Solo ellas y su talento. 

Bette Midler. Un clásico

Corría el año 1980 y este video es testigo de como estos galardones han disfrutado siempre de un ambiente más relajado. Una contentísima Bette Midler subía a recoger su premio, contaba una anécdota picantona (y facilona) y hacía un gesto obsceno que incluye al premio y su boca. Un compendio inmejorable de como el corsé de unos premios se rompe con la naturalidad de sus galardonados. 

El Valium, ese gran amigo

Jack Nicholson, gran actor donde los haya, admirado y reverenciado se marcaba uno de los mejores discursos de aceptación jamás vistos. Primero, se metía con la nariz de quién le entrega el Globo, una bellísima Nicole Kidman; para luego recoger su Globo de Oro a Mejor Actor en Drama cuando, en sus palabras, el creía haber hecho una comedia; y, finalmente, reconocer que quizá el Valium le había hecho efecto de más. Grande y único. 

Tina y Amy repiten. Y se superan

'AMY Y TINA 2: LA LEYENDA RENACE', así podía titularse la película sobre estas dos diosas de la comedia. En su segundo año como anfitrionas volvieron para darnos más y mejores chistes, meterse con George Clooney y Leonardo DiCaprio, y que Amy recogiera su merecidísimo Globo de Oro a mejor actriz  de comedia. Una gala perfecta. Este año las veremos por tercera vez, probablemente la última. Pero habrá sido un viaje maravilloso. Porque ELLAS han hecho que los Globos sean más Globos que nunca. 

  • Extras