24 de abril de 2017

¿Qué fue de los protagonistas de ‘Robin Hood: Príncipe de los ladrones’?

Por M. J. Arias

Hace ya 26 años del estreno en cines de 'Robin Hood: Príncipe de los ladrones', una de las mejores películas de aventuras de los noventa. Lo tenía todo: acción, amor, amistad, peleas, rivalidades ocultas y sabidas por todos, magia negra… Tenía hasta un reparto de altura con aparición estelar de una estrella como Sean Connery en el papel de Ricardo Corazón de León.
La de los noventa fue la década dorada de Kevin Costner. La abrió con un Oscar por 'Bailando con lobos' y de ahí saltó inmediatamente a convertirse en leyenda interpretando a Robin Hood. Algunos de los títulos más conocidos y aplaudidos de su carrera son de esos años. Las dos mencionadas, pero también 'El guardaespaldas', 'JFK' y 'Un mundo perfecto'. Cuando los noventa entraron en su segunda mitad Costner se desinfló como un globo. Todo comenzó con 'Waterworld' en 1995. De ahí en adelante todo fue para abajo.

Sin embargo, en los últimos años parece haber resucitado de sus cenizas gracias a la serie 'Hatfields & McCoys'. Desde entonces no le va mal y, cerca de la edad de jubilación, está viviendo un nuevo momento de plata, que no dorado. En su currículum reciente: ser el padre de Superman en 'El Hombre de Acero', el jefe del último Jack Ryan y aparecer en 'Figuras ocultas'.
Hablar de cómo le ha ido a Morgan Freeman después de 'Robin Hood' resulta casi absurdo, ¿no? Todo el mundo sabe de su importancia e impronta en el cine y lo bien que le ha ido. Lo que quizá no sepan es que pese a todo solo tiene un Oscar en su haber, el que le dieron en 2005 por 'Million Dollar Baby'.

En estos 26 años desde que fuese el inseparable sidekick de Robin, Morgan Freeman ha hecho de todo. Por ejemplo, películas de mayor calado y carga dramática como 'Invictus', en la que cumplió su sueño de interpretar a Nelson Mandela gracias a su amigo Clint Eastwood. Pero también le ha dado por la acción con títulos convertidos en saga como 'Red' u 'Objetivo: La Casa Blanca'.

Morgan Freeman toca todos lo palos. Y si hace falta, hasta se pone a inventar gadgets para el mismísimo Batman de Christopher Nolan. Recordemos que fue Lucius Fox en 'El Caballero Oscuro' y en 'La leyenda renace'.
Fue el interés romántico de Robin, pero también algo más. Marian era una mujer valiente que no dudaba en plantar cara al destino. Pese a su evidente talento, el cine no le ha tratado del todo bien. Da la impresión revisando su currículum que no le ha dado todas las oportunidades que se merece una actriz de su nivel. Como tantas otras, y más cuando se tiene cierta edad –está cerca de cumplir los sesenta–ha encontrado en la pequeña pantalla su medio de vida. Es sabido que Hollywood no es buen lugar para las actrices maduras.

Su casa en los últimos años ha estado en las series y su rostro se ha convertido en recurrente en la televisión. En su haber títulos de sobra conocidos como 'Sin rastro', 'Ley y orden', 'Rehenes', 'Sin límites' y 'Grimm'. Además, pronto podremos verla como parte del reparto de 'The Punisher', el spin-off que Netflix prepara de este personaje de Marvel.
A Christian Slater le ha pasado un poco como a su compañero y hermanastro en 'Robin Hood', Kevin Costner. Paladeó las mieles del éxito en los ochenta y noventa y después inicio un declive en el que tocó fondo para levantar el vuelo recientemente. En su caso, después de sus aventuras en el bosque de Sherwood rodó 'Amor a quemarropa' y 'Entrevista con el vampiro'.

Lo cierto es que nunca ha parado de trabajar y ha sido recurrente encontrárselo en la sala de un cine en esta o en aquella película o en la televisión como personaje episódico. Así conocimos al teniente Jack Reese de 'El ala oeste de la Casa Blanca', por ejemplo. Ha acumulado horas y episodios de experiencia como doblador en series de animación y desde 2015 vuelve a estar en boca de todos por 'Mr. Robot'. Gracias a esto consiguió su único Globo de Oro en 2016 y volvieron a nominarle este año.
Aún duele habla de Alan Rickman y su repentina muerte el 2016 cuando tenía 69 años. Se fue de forma inesperada y nos dejó un legado de películas increíble. Algunos de los personajes más icónicos de los últimos tiempos se los debemos a él. En 'Robin Hood: Príncipe de los ladrones' era el repulsivo y maligno sheriff de Nottingham. Rickman tenía cierto talento para interpretar a villanos, pero a la vez resultaba increíblemente bondadoso y simpático cuando se quitaba esa careta del 'malo de la peli'.

Entre sus últimas interpretaciones destaca el haber sido Ronald Reagan en 'El mayordomo' y el inolvidable profesor Severus Snape de la saga 'Harry Potter'. Pero es que, además, era el querido Harry en una de las películas románticas más aplaudidas de los últimos tiempos como que fue 'Love Actually'. Señor Rickman, le echamos de menos.