7 de diciembre de 2017

¿Qué pasó en los 80? (I): Un hombre lobo americano en Londres

Por María Páez El cine de los años 80 supuso un antes y un después para todos aquellos que vivieron en esta época. Filmes más transgresores, con un lenguaje audiovisual diferente, con innovación en los efectos especiales, en sus guiones, etc. Todo esto es lo que produjo el exitazo de una de las cintas que más gustó y que más se le reconoció al director de cine estadounidense John Landis, Un hombre lobo americano en Londres. Ya hace 36 años desde que fue descubierta al mundo y hoy le hacemos un pequeño homenaje con este artículo y su emisión esta semana en Paramount Channel.
El hecho de que un hombre sea mordido por un hombre lobo no es que sea un acto súper original, pero lo importante y lo innovador fue la forma de abordar esta premisa que tuvo Landis, y es que esta fue una de las razones por las que triunfó tanto la película, dando a los años 80 los ingredientes justos que necesitaban todos aquellos que vivieron esa época: comedia y terror, dos géneros cinematográficos que funcionan muy bien unidos y que pasen los años que pasen se ven a la perfección complementados: Las escenas en El cordero degollado, las pesadillas de David, la buena empatización del público con sus personajes, las transformaciones y todo su tramo final nada previsible... Pequeños detalles que hacen que veamos este largometraje de forma seria pero sin perder nuestra sonrisa en ningún momento.
La escena en la que el personaje de David Kessler, interpretado por David Naughton, se transforma en un hombre lobo por vez primera en la película es magistral, una maravilla creada por Rick Baker a base de prótesis, piezas robóticas y buen maquillaje, en el que utilizó una técnica bautizada como change-o-head, en la que empleó una cabeza retráctil cubierta por una piel plástica, todo ello controlado por un mecanismo interno. Un trabajo fantástico de uno de los grandes artistas del cine en este ámbito, que dejó en ese momento a todo el público y al sector cinematográfico anonadado. Tal fue la maravilla que la academia de Hollywood decidió crear en 1982 un premio que nunca antes había existido, el de Mejor maquillaje, el cual obviamente fue para ellos. Para más inri, el propio impacto hizo que el Rey del Pop llamase a John Landis para dirigir su videoclip Thriller junto al propio Baker, quien creó la propia transformación de Michael.
Desde el minuto cero en el que los dos amigos estadounidenses David Kessler y Jack se pasean por los parajes de Inglaterra en plenos paisajes desolados y abandonados, Un hombre lobo americano en Londres conquista a su público. Aquí ya comienzan las advertencias de los demás personajes a estos dos: “No os apartéis de los páramos”… “Cuidado con la luna”… Distintas frases que nos van dando escalofríos y sobre todo, muchas ganas de seguir viendo una historia perdida en espacios naturalistas, reales, sin ningún croma por el medio.
Todos los temas que aparecen en la película están relacionados con la luna. Pegadizos temas como Blue Moon de Bobby Vinton, de Sam Cooke o de The Marcels (sí, los tres tienen el mismo título), Moondance de Van Morrison o el Bad Moon Rising de Creedence Clearwater Revival nos harán más amena la película incluyendo mensajes subliminales de la propia trama.
Un peliculón en mayúsculas que podría tener un remake llevado a cabo por el propio hijo de Landis, aunque su padre no lo apoya para nada. De momento, celebremos que tenemos una muy buena oportunidad para revisionar esta joyita en Paramount Channel y, para quien no la ha visto, esta es la ocasión perfecta para poder ser descubierta. ¿Tendréis cuidado con la luna al verla?