29 de diciembre de 2015

Razones para votar 'Un día perfecto', por Bandeja de Plata

Carlos Fernández Castro

A lo largo del 2015 hemos podido disfrutar de un buen número de películas que recurrían a conflictos bélicos para contextualizar sus argumentos: la Alemania nazi de 'Phoenix' tras la segunda guerra mundial, la turbulenta Georgia de los años 90 en las extraordinarias 'Mandarinas' y 'Corn Island'. Sin embargo, ninguna de ellas perseguía el retrato épico o la recreación histórica de un tiempo pasado, sino más bien una radiografía del ser humano en condiciones particularmente extremas.

Si bien el último trabajo de Fernando León de Aranoa emplea esa misma estrategia, lo hace desde una perspectiva diferente. Mientras que en las obras mencionadas anteriormente se ofrecía una mirada desde el interior del conflicto, la película española ofrece el punto de vista externo de cuatro cooperantes (dos americanos, una francesa y una rusa) en la guerra de los Balcanes. A primera vista, el "buenismo" sobrevuela la narración de 'Un Día Perfecto', pero esta primera impresión desaparece según transcurren los minutos y disponemos de las herramientas necesarias para interpretar su propuesta.
A lo largo de la película, Nikola, el niño que acompaña a los protagonistas en su odisea, intenta hacerse con un balón de fútbol a toda costa. Cuando al fin lo consigue y el grupo hace un alto en el camino, Mambrú, interpretado por Benicio del Toro, observa a unos chavales con ese mismo balón e inmediatamente saca sus conclusiones. En un arrebato de rabia e indignación, lo recupera, mientras los supuestos ladronzuelos protestan y argumentan que se lo han comprado a su antiguo propietario. Y efectivamente, Nikola ha vendido su bien más preciado para costearse el viaje que le lleve de vuelta con sus padres.

No es el único indicio que arroja luz sobre el verdadero mensaje de la película, pero sí la primera confirmación de que, bajo su tono aparentemente ligero, 'Un Día Perfecto' esconde una reflexión habitualmente ignorada por las grandes potencias: ¿hasta qué punto es pertinente la intervención externa en los conflictos armados? En el caso de que lo sea, ¿en qué términos? Desde sus reveladores títulos de crédito iniciales, somos partícipes de cual va a ser el evento en torno al cual va a girar toda la película: un cuerpo ha sido arrojado al pozo que suministra de agua a toda una región, y los protagonistas intentan extraerlo con el fin de evitar una epidemia y facilitar la cobertura de una necesidad primaria.
En primera instancia, la adquisición de una cuerda que aguante el peso del cadáver, y posteriormente, una serie de absurdos trámites legales, impiden la realización de un acto aparentemente sencillo. A través de estos obstáculos, el guión subraya el sinsentido de este tipo de conflictos. Aranoa podría haberse dejado llevar por el dramatismo de la situación, pero se decanta por otra opción que resulta ser el gran acierto del film: sin ignorar la gravedad del contexto, recubre su película de un extraño optimismo que se puede apreciar en el tono aventurero del conjunto y en los ingeniosos diálogos de unos personajes inasequibles al desaliento.
El autor de 'Familia' y 'Barrio' sorprende por la fluidez de su ritmo narrativo y la enorme facilidad con que alterna escenas de suspense y momentos de intimidad. Asimismo, hace gala de una dirección de actores que mantiene el equilibrio entre la fidelidad al guión y la improvisación de un reparto entregado para la causa. Fernando León de Aranoa te entretiene, te invita a pensar, y, finalmente, te desafía con un último plano que te deja con una sonrisa en los labios y una mirada de preocupación: nuestros héroes anónimos podrían haberse quedado en sus casas y nada habría cambiado.
Artículo escrito por Bandejadeplata.com
Ya puedes votar en los Premios Paramount a través de este enlace.