18 de febrero de 2015

Recetas de cine: El Courtesan au chocolat de ‘El gran hotel Budapest’

Por M.J. Arias

Quien haya visto, disfrutado y paladeado cada simétrico plano de ‘EL GRAN HOTEL BUDAPEST’ no habrá podido evitar salivar ante la suculenta imagen de esos pequeños placeres llamados Courtesan au chocolat por los que el mítico conserje del no menos mítico hotel, Gustave (Ralph Finnes), se derrite. Y no es para menos. Tan apetitosos a la vista como al paladar, su receta es todo un misterio. Su creador, Herr Mendle, dejó escrito en su testamento que nunca jamás debería ser revelada la receta de sus dulces como si del famoso refresco de lata tradicionalmente roja se tratase.



Sin embargo, como se cuenta en la película de Wes Anderson, fuentes ‘no oficiales’ reunieron los datos suficientes para una aproximación. Y entre esas aproximaciones se encuentra la receta hallada en las cocinas del Gran Hotel Budapest que data de 1963 y que Fox no dudó en publicar para el gozo de los paladares más golosos acompañada de un vídeo demostrativo en el que la dulce Agatha (Saoirse Ronan) ilustra a todos aquellos que se atrevan a abordar tan deliciosa tarea. Herr Mendle es un personaje de ficción. No así la pastelera alemana Anemone Müller con la que Wes Anderson y el equipo de la película unieron fuerzas para tamaña creación.

Courtesan au chocolat

Ingredientes para la masa

1 taza de harina (160 gr) 1 vaso de agua fresca 110 gr de mantequilla 4 huevos Una pizca de sal Un poco de azúcar (un buen pellizco)

Ingredientes para el relleno

Por cada 200 ml de nata, 100 gr de chocolate negro

Ingredientes para el decorado

Azúcar glas Una pizca de vainilla Leche Colorante alimenticio (en la película usan verde, rosa y lavanda)

Elaboración de la masa

En una cacerola se ponen el agua, la sal, la mantequilla y el azúcar y se calienta hasta que rompa a hervir. Se retira, se añade la harina rápido, se remueve y se vuelve a poner al fuego moviendo con una cuchara de madera hasta que estén bien ligados los ingredientes. Después, dejar enfriar un poco antes de añadirle los huevos batidos y mezclarlo bien. Antes de echar los huevos hay que asegurarse de que la masa está lo suficientemente templada como para que estos no se cocinen al añadirlos.

Obtenida la masa, se van colocando bolas de la misma de distintos tamaños –se necesitan de tres tamaños distintos para el montaje posterior– sobre una bandeja de horno previamente cubierta con papel para evitar que se peguen. Una vez colocadas, hornear a 180 grados entre 25 y 35 minutos. Hay que tener en cuenta que las bolas más pequeñas estarán listas antes, así que habrá que extraerlas antes de ese tiempo. Para facilitar esta tarea, lo mejor es usar una bandeja distinta para cada tamaño. Una vez fuera, hacer una pequeña incisión en la parte inferior de las bolas para que suelten el vapor.

Elaboración del relleno

Existen varias recetas para hacer el relleno. Aquí te contamos la más sencilla, aunque la que puede verse en el vídeo es algo más laboriosa. El interior de las bolas está relleno de lo que se llama Ganache de chocolate. Para conseguirlo, basta con calentar a fuego medio la nata y una vez caliente echar el chocolate en trozos removiendo con una varilla hasta que se funda y formen un todo. Después se mete en la nevera y se deja enfriar 24 horas en la nevera.

Elaboración del decorado

Se mezclan el azúcar glas (reservando un poco), la vainilla y la leche hasta conseguir la consistencia deseada. Se separa en tres recipientes distintos y en cada uno de ellos se añade uno de los colorantes alimenticios removiendo para que la mezcla adquiera el color elegido.

Montaje del Courtesan au chocolat

Con la ayuda de una manga pastelera se rellenan las bolas aprovechando la incisión realizada en la parte baja de las mismas para que dejasen salir el vapor. Una vez rellenas se las cubre, según el tamaño, con la mezcla realizada para el decorado. Por ejemplo, las grandes con el verde, las medianas con el rosa y la más pequeñas con el lavanda. Después con una manga pastelera se les puede decorar dibujándoles curvas o el diseño que más guste aprovechando la mezcla de la decoración restante, se montan unas bolas encima de otras de mayor a menor tamaño y se corona con un poco del azúcar glas reservado y con medio pistacho o un grano de café, por ejemplo.

Listo para servir, frío. Saboréelo como si no hubiese un mañana.

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