Rocky: Perder es el camino a la victoria

Por Eloy Rojano Vargas

Imagina que eres un boxeador amateur, alguien a quien conocen en su pueblo y poco más. Un día te llama el campeón de los pesos pesados y te convoca para un combate por el título mundial. Rechazarías sin dudar por el miedo a quedar con la cara más fea que un Fiat Multipla, ¿verdad? Pero… ¿se echa Rocky para atrás? ¡NO! Bueno, en realidad sí, pero lo importante es que al final acaba por aceptar. Su camino desde que tiene tres seguidores en Twitter, dos de los cuales son sus padres, hasta que se convierte en influencer, el día en que llega al cuadrilátero, es la historia de 'Rocky I'. La historia de cómo a veces una derrota puede enseñarnos mucho más que cien victorias. Una derrota plagada de lecciones vitales y de las cuales nosotros hemos elegido las 5 siguientes:
Es cierto que a veces Rocky parece poco espabilado y no sabemos muy bien si está opositando para tronista, pero él no escucha a las malas lenguas y sigue hacia adelante. Se preocupa de ser bueno con todos, incluso con aquellos que no lo son tanto con él. Eso sí, hay una excepción: el chófer de su jefe mafioso, que vacila a Rocky siempre que tiene ocasión. Se ve por la cara que pone el bueno de Balboa, que como le pille un día, el único coche al que le quedará por subir será el de la funeraria.
Si algo demuestra nuestro boxeador es que él no es de aquellos que van por ahí diciendo "de tu envidia nace mi fama", al contrario: una vez que empieza a ganar notoriedad no duda en compartirla con aquellos que incluso en algún momento le dieron la espalda. Los casos más sonados son el de su entrenador, que solo quiere entrenarle de nuevo cuando se entera de que Rocky aspira al título, y el de su cuñado, por el que Rocky acepta ponerse un gigantesco cartel de propaganda en el albornoz, pareciendo una valla publicitaria con patas.
Pam pam pa pa pam pa pa pam, pam pam pa pa pam pa pa pam, tan ta ta tatán tatá, tatán tatá tatá, TA TA TAAAAAA, TA TA TAAAAAA, TA TA TAAAA, TA TA TAAAAAAAA… ¿Eh? ¿Qué? Ah, perdón... Es que… ¡Vaya temazo! Pues lo dicho, como reza el título, si la música os acompaña en vuestros entrenamientos, las mejoras aumentan exponencialmente. Eso sí, esto funciona únicamente con temazos, si no, dicen que los efectos pueden ser adversos. De hecho, se rumorea que en las últimas olimpiadas pillaron a un rival de Usain Bolt trasteando con el mp3 de este, tratando de colarle en su playlist la canción de Despacito.
… aunque te estén lloviendo puñetazos.

Uno de los momentos más intensos del filme es el que vivimos cuando Rocky no acepta darse por vencido frente a Apollo Creed y lucha por levantarse. Cada segundo de la cuenta atrás nos duele como los golpes que lleva Rocky encima. Su entrenador le grita incesantemente que se quede tumbado, que no intente volver a ponerse en pie. Pero parece que J.K. Rowling pudo haberse inspirado en Rocky Balboa cuando creó el personaje de Harry Potter, porque al igual que en el caso del boxeador, bastaba con que le dijeras algo al joven mago para que este hiciera lo contrario. Aquí, a falta de una Hermione Granger que le eche neuronas al asunto, y al más puro estilo Hannah Baker, Rocky sigue en sus trece. Y, todo hay que decirlo, le sale bastante bien la jugada.
No lo decimos porque Rocky sea más gallo que nuestro cantante de Eurovisión (que también), sino porque a él, lo que más le preocupa en el mundo, es su novia. Nada más acabar el combate, lo que menos interés le despierta es el resultado, y empieza a llamar a grito pelado a su amada: "Adriaaan, Adriaaan, …". Sin duda, ella es la pieza que equilibra el momento tumultuoso que él está viviendo. Un equilibrio figurado, por supuesto, ya que el pobre no deja de darse de boca contra la lona.
En resumen, este es nuestro Rocky: un tío echado para adelante y dispuesto a dejarse la cara por el espectáculo. El próximo viernes 02 de junio a las 22h sintoniza Paramount Channel, porque, que no te puedes perder Rocky es tan cierto como que no consigues sacarte de la cabeza la canción de Despacito desde que la nombramos hace algunos párrafos. Disfrutad de la película y ¡esperamos vuestra opinión en redes sociales!
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