Rodajes de películas que fueron un infierno

Por Pedro Moral

Cuando Francis Ford Coppola llegó a Cannes para presentar 'Apocalipsis Now' dijo en la rueda de prensa: "Esto no es una película sobre Vietnam, esto es Vietnam'. No era ironía, el rodaje de su película fue un auténtico infierno. Pero evidentemente no ha sido el único, a lo largo de la historia decenas de rodajes se han complicado, unas veces por los caprichos de los actores y otras veces por culpa de presupuestos que no paran de engrosarse hasta que explotan en la cara del productor. También por problemas técnicos, atrasos, muertes, accidentes, meteorología... El caso es que en muchas ocasiones que el rodaje haya sido tan peculiar provoca que la película en sí se convierta en un emblema, en un hito. 

El puente sobre el río Arlanza

Arlanza es el río de Burgos donde Sergio Leone decidió construir un puente en 'El bueno, el feo y el malo'. El cineasta quería recrear un episodio de la Guerra de Secesión que culminaba con la explosión del puente. Para ello los zapadores del Ejército español lo construyeron gratis, iba a ser el mismo teniente el que lo volara, lo único que tenía que hace era esperar la señal del director. Leone tenía que quitarse el sombrero y agitarlo. La cosa se complicó cuando alguien le dijo a Leone que dijera unas palabras antes de volar el puente, el director decidió hacerlo y en señal de humildad se quitó el sombrero. Un gesto fatídico que provocó la explosión del puente. Nadie lo había grabado. Hubo que esperar un mes para levantar otro nuevo.

El tortuoso estreno de Tob Hooper

'La matanza de Texas' es una película de terror que se ha convertido en un clásico de culto. Rodarla también fue terrorífico. Los actores no eran profesionales, se rodó durante los tres meses de un verano especialmente caluroso en el que la media rondaba los 40º, no había dobles así que los golpes se los daban los actores de verdad, entre ellos había rencillas, no podían llamarse por su nombre, las jornadas de grabación doraban más de 12 horas (una ella llegó al récord de 27 horas) y por si fuera poco Tobe Hooper montó una falsa productora para poder rodar el filme, al final, lo llevaron a juicio. 

Primera regla de director: No contratar a Brando

En 'Rebelión a bordo' cometieron dos errores, el primero fue contratar a Marlon Brando y el segundo hacerlo con una cláusula en la que ponía que cualquier sugerencia suya debía ser tenida en cuenta. Lo que pasó fue los siguiente: Brando decidió que había que reescribir el guión porque su personaje no tenía demasiado protagonismo, así que durante dos meses vivió en la Polinesia por la cara. Del actor pedía que cada semana le trajeran champán y caviar de Estados Unidos. Se peló con un actor del rodaje pro una chica. Pilló una enfermedad venérea y estuvo sin rodar meses. Cuando por fin se reincorporó decidió que deberían echar al director, Carlo Reed. Dicho y hecho. 

No trabajes ni con perros, ni con alcohólicos

Ese fue el gran error que cometió Steven Spielberg en 'Tiburón', trabajar con Robert Shaw, un actor que era fuente de tensión frecuente en todos los rodajes en los que participaba. Roy Scheider decía de él "es un perfecto caballero cuando está sobrio. Todo lo que necesitaba era un trago, entonces se convertía en un completo hijo de puta". Sin embargo, los problemas no acababan en él. Otro de los errores de Spielberg en este clásico fue rodar en el mar atlántico, el primer tiburón mecánico se estropeó con la sal y los efectos especiales superaron más de un tercio del presupuesto total. 

El director perfeccionista, la peor pesadilla

'La vida de Adele' ganó la Palma de oro, un reconocimiento que casi no compensaba el sufrimiento de las actrices que protagonizaban este filme, Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos. No solo fue difícil de rodar por las escenas de sexo explícito sino por una relación imposible entre las actrices y el director, Abdellatif Kechiche. Al parecer el francés es un tipo atormentado que nunca encontraba lo que quería y que por eso se pasaba semanas enteras rodando la misma escena llegando a hacer más de 100 tomas. Una auténtica locura. 

La traqueotomía de Elizabeth Taylor

Joseph L. Mankiewicz era demasiado perfeccionista y en 'Cleopatra' llegaba a repetir una toma 50 veces. Necesitaba una inyección diaria para aguantar el ritmo. Elizabeth Taylor fue ingresada dos veces, por meningitis y por neumonía, en esta segunda ocasión la hicieron una traqueotomía. Los productores construyeron la escenografía en Londres porque en roma había Olimpiadas, sin embargo el temporal inglés impedía el rodaje así que tuvieron que desplazar pieza a pieza a Roma. Finalmente esta película que tenía como presupuesto inicial 2 millones costó 44. Fox estuvo a punto de quebrar. 

Terry Gilliam y su Quijote

La figura de El Quijote debe de tener una maldición porque ni Orson Welles ni Terry Gilliam han podido llevar a cabo sus ambiciosas adaptaciones. En cualquier caso el ex Monty Python ha estado a punto de conseguirlo, de hecho a pesar de la infección renal que impidió a Jean Rochefort trabajar en el filme o que los F-16 del Ejército estuvieran sobrevolando la zona a diario, el director ha prometido retomarla. Eso sí, su condición es que la OTAN se haya disuelto. 

Siempre nos quedará 'Casablanca'

Es una de las películas más importantes de la historia del cine, sin embargo, su rodaje fue una auténtica montaña rusa. Primero los actores protagonistas, Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, se llevaban fatal. El guión nunca, NUNCA, estuvo terminado, el mérito fue absolutamente de la capacidad de improvisación de los actores. Y después de todo cuando Bogart y Bergman se empezaron a llevar bien, la esposa de éste se puso muy celosa.

Un disparo desafortunado

La historia del rodaje de 'El Cuervo' es de sobra conocida. Brandon Lee, hijo de Bruce Lee, murió en un accidente en mitad del rodaje del filme, que evidentemente se convirtió en una cinta de culto. Lo que ocurrió fue que en una escena de acción alguien metió una bala de verdad en la pistola y cuando un actor disparó al protagonista este fue herido de gravedad hasta que finalmente murió. Lo que hicieron fue sustituir su cara por la de un doble. 

La pesadilla de Francis Ford Coppola

Ningún rodaje se puede comparar con el de 'Apocalipsis Now'. Todos los actores rechazaron el papel que finalmente fue a parar a Martin Sheen, este en medio del rodaje estuvo a punto de morir debido a un infarto a mitad del rodaje. El actor se emborrachó de verdad en la escena de su habitación y el golpe que da al espejo y que le deja la mano herida es completamente real. Rodaron en Filipinas y el asunto se complicó tanto que les pilló el monzón. La mitad del presupuesto se la gastaba Coppola en drogas. Brando, que llegó muy gordo al rodaje cuando el director le había pedido todo lo contrario, no se sabía ninguna frase del guión. Dennis Hopper se llevaba a matar con Brando. Los helicópteros que Coppola iba a utilizar para la escena de 'La cabalgata de las Valkirias' le dejaron abandonado ya que tenían que ir a atacar con fuego real a un disidente del presidente en Filipinas. Como no podía ser de otra forma, el filme costó cuatro veces más del presupuesto inicial. Se cuenta que Coppola, que estuvo a punto de divorciarse de su mujer, tenía un arma guardada para suicidarse si no podía con la presión.

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