22 de octubre de 2015

Ryan Reynolds, aciertos y tropiezos en su carrera a la fama

Por Luís Fernández

Algo pasa con Ryan Reynolds y nadie tiene muy claro qué es. Hollywood ha intentado convertirlo en una estrella en numerosas ocasiones pero no acaba de explotar. ¿Falta de carisma? ¿Talento? ¿Malas elecciones de películas? Un poquito de lo primero, algo de lo segundo pero, sobre todo, la tercera cuestión parece ser la definitiva. El camino a la fama es complicado y los papeles elegidos son un determinante clave. ¿Qué aciertos y tropiezos ha cometido Ryan Reynolds a lo largo de su carrera?

Es normal tener unos inicios duros en el mundo del cine. Todos hemos aceptado trabajos que no nos gustan. En el caso de Ryan darte a conocer de forma más o menos general con la tercera parte de una trilogía desgastadísima quizá no fue la mejor de las ideas. Aunque peor es pensar que 11 años después sea uno de tus títulos de mayor recaudación a pesar de ser la peor entrada de la saga. 
No podemos calificarla de un gran éxito pero al menos resultó rentable. Si no puedes coronar las taquillas de todo el mundo, centrarse en películas con costes de producción bajos puede ser una buena idea. Esta costó 17 millones y recaudó 60. No es ninguna maravilla, pero sirve para ir cimentando tu carrera.

La verdad es que cuando se anunció el proyecto sonaba de maravilla y podría haber resultado en un giro definitivo en su carrera, pero no. A pesar de contar en su elenco con Julia Roberts o Willem Dafoe, este drama familiar de reducidos costes, tan solo 8 millones, no llegó ni a los 100.000 dólares en Estados Unidos y apenas 3 millones en todo el mundo. Un golpe durísimo. 
Esta pequeña película melancólica sobre el último verano preuniversitario es el tipo de cinta que queda en la memoria como una obra incomprendida. Sí, fue un fracaso en taquilla y el papel de Reynolds es secundario, pero la película ha quedado ya como una cinta a reivindicar, sobre todo para sus protagonistas. Sin embargo, no viene mal tenerla en el currículum. 
Si vas a participar en un blockbuster de 150 millones de euros más te vale asegurarte de que sea un éxito rotundo. Y en este caso Reynolds no pudo decirlo. La peor recibida de todas las de la saga X-Men tanto por crítica y público, aunque no fuera la de menor recaudación. Ryan justo participó en la película de la que toda la saga se avergüenza. 

320 millones en todo el mundo con un  presupuesto de tan solo 40. Se puede afirmar sin ningún tipo de duda de que ha sido su película más rentable. Ninguna otra se le acerca. Pero aquí tenemos un gran problema. Tener a Sandra Bullock como coprotagonista está más que bien, pues casi te asegura el éxito; el problema es cuando el público va más por ella, que es una estrella, y no por ti. Cobijarte en sus alas es un arma de doble filo, cuando vueles solo el golpe puede ser más duro. 

Y el golpe no tardó en llegar demasiado. Y fue de los fuertes. 200 millones costó esta adaptación de 'Linterna Verde' y recaudó 220 en todo el mundo. Apenas dio para cubrir costes. Las pérdidas para el estudio fueron millonarias. Por muy desesperado que estuviera el actor, nunca debió aceptar una adaptación con un guión así. 
Y volvemos a caer en el mismo error de hace nada. Si antes era Sandra Bullock, ahora es Denzel Washington. No fue un megaéxito pero sí tuvo un recorrido sólido. Pero, una vez más, quien te da la seguridad es Denzel, que no ha tenido un fracaso en prácticamente 20 años. Este tipo de películas funcionan bien para permanecer en el recuerdo del gran público, si consiguen recordar tu nombre. 

Y aún siendo reiterativos, el actor volvió a cometer otro error que ya hemos visto. Una nueva adaptación de un cómic, un presupuesto exagerado de 130 millones y una mala promoción llevaron a que apenas recaudara 78 millones de dólares en todo el mundo. Ni la presencia del respetado Jeff Bridges pudo hacer nada por evitar tamaño desastre. 

 

Un pequeño drama de la mano de Hellen Mirren ha supuesto hasta ahora el último pequeño éxito del actor. Con un presupuesto de 11 millones y una comedida promoción de los Weinstein detrás, la película se sitúa ya en los 55 millones a nivel mundial. No es para tirar cohetes pero sí se puede decir que ha funcionado bien. 

 

El actor llevaba años intentando sacar este proyecto adelante, meterse de nuevo en la piel de Deadpool y hacerle honor con una película a su altura. Por los adelantos vistos, puede ser su primer gran éxito en solitario y el actor está completamente implicado en su promoción. Se juega todo a una carta. Su alter ego Bradley Cooper hace años que redirigió su carrera. Ryan debe ponerse las pilas y esta es su oportunidad para lograrlo.

Artículo escrito por losExtras.es
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