23 de febrero de 2014

Sandra Bullock, o cómo tener casi dos Oscar con una carrera llena de traspiés

Lo de que los papeles buenos para mujeres dejan de llegar a las actrices a partir de los cuarenta cada vez está más cerca del tópico y más lejos de la realidad. Algo que antes sólo valía para estrellazas como Meryl Streep (casi como único ejemplo), se extiende a otras mujeres que ya han pasado o están a punto de pasar esa fatídica barrera. Llamativo es el caso de una actriz con un carrera muy irregular, que se veía estrella y muchas veces ha acabado estrellada.


En pocos años, Sandra Bullock, nacida en 1964, ha visto cómo su carrera, que estaba en franco declive, reflotaba hasta el punto de ganar un Oscar en 2010 por una película que en circunstancias normales habría pasado directamente a DVD y, sobre todo, imponiéndose en las votaciones a Meryl Streep y Helen Mirren. Y en esta edición vuelve a estar nominada por una película que está a años luz de la que le hizo ganar el Oscar. Pero vayamos por partes.


Tras dejarse ver en películas pequeñas, en 1993 la Bullock se vio dando la réplica a uno de los iconos de las películas de acción del momento, Sylvester Stallone, y frente a ese divertido macroenemigo intepretado por Wesley Snipes en 'DEMOLITION MAN'.

El año siguiente se convirtió en heroína de acción al protagonizar junto a Keanu Reeves 'SPEED':

Tras intentarlo en la comedia romántica con 'MIENTRAS DORMÍAS', en 1995 volvió al cine de acción con una de las películas más entretenidas de su carrera, 'LA RED', sobre una analista informática que ve cómo roban su identidad. La película tuvo tanto éxito que ya se empezaba a hablar de ella como la nueva novia de América (un título que hasta ese momento ostentaba por derecho propio Meg Ryan, que ese año estrenaba 'FRENCH KISS', con Kevin Kline):

Después de un thriller como 'TIEMPO DE MATAR' y una película basada en un clásico de Hemingway, 'EN EL AMOR Y EN LA GUERRA', en las que intentaba reivindicarse como actriz dramática, vino la segunda parte de Speed, que también funcionó bien. Pero no terminaba de cuajar: su vuelta a la comedia romántica con 'SIEMPRE QUEDA EL AMOR', 'PRÁCTICAMENTE MAGIA' o 'LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA' no tenían la calidad ni la novedad suficiente como para colocarla en ese pedestal para el que ella creía que estaba destinada. Tampoco cuajó su vuelta al cine de acción con 'BLANCO PERFECTO', ni su enésima reivindicación como actriz dramática con 28 días. Sin embargo, todos apreciamos que se riese un poco de sí misma con 'MISS AGENTE ESPECIAL' (2000).

Una buena decisión pudo ser combinar papeles protagonistas en películas malas ('ASESINATO 1, 2,3...', 'LA CASA DEL LAGO'...), con papeles pequeños en películas que tuviesen un poco más de calidad, como la oscarizada 'CRASH' (2004) y, sobre todo, el de la escritora Harper Lee en 'HISTORIA DE UN CRIMEN' (2006):

Una vez recibido el Oscar por esa película de infausto recuerdo, 'THE BLIND SIDE (UN SUEÑO POSIBLE)', Bullock cogió un pequeño pero lucido papel en esa película tan mona y tan despreciada que fue 'TAN LEJOS, TAN CERCA' (2011):

Y dos años después, aunque fuera la tercera opción del director por detrás de Angelina Jolie y Natalie Portman, Sandra Bullock no desaprovechó la oportunidad de protagonizar uno de los éxitos del año y la película que podría hacerle ganar su segundo Oscar (si Cate Blanchett se lo permite, lo cual dudo):

Veremos si sabe aprovechar el impulso que le ha dado esta película o si se queda simplemente en un espejismo.

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