4 de septiembre de 2017

Scorpion: Razones para engancharse a la 3ª temporada

Por María Robert

La segunda temporada de Scorpion concluyó con un final de micro infarto en el que el genio informático Walter O'Brien (Elyes Gabel) consiguió cazar al malo malísimo (e inteligentísimo) Mark Collins, otrora miembro del equipo de genios. En la tercera tanda de capítulos los cerebritos regresan a la pequeña pantalla con nuevos desafíos, más cargados de acción y problemas que nunca. Menos mal que O'Brien cuenta con la ayuda del gurú de la estadística, Sylvester Dodd (Ari Stidham), la ingeniera mecánica, Happy Quinn (Jadyn Wong) y el experto en psicología conductista Toby Curtis (Eddie Kaye Thomas), además de la habilidad de Paige Dineen (Katharine McPhee). Nos sobran los motivos por los que no deberías perderte la tercera temporada.
Puede que Scorpion solo parezca una potente historia de thriller y acción, ideal para darse un atracón en la televisión, pero totalmente alejada de la realidad. También la primera impresión sea la de unos personajes bichos raros, cerebritos programados para pensar mucho y sentir poco. Está basada en la historia real del protagonista, aunque no se trata de alcanzar la capacidad mental de Walter O'Brien, su coeficiente intelectual más alto que el de Einstein, o aprender a hackear los ordenadores de la NASA, sino de aceptar, como ha ido consiguiendo el protagonista con el transcurso de los capítulos, que se pueden hacer grandes cosas siendo diferentes. Ah,   que el motor más potente del ser humano no es la lógica, son los sentimientos.
El equipo de genios no sabe estarse quieto, ni negarse a afrontar los desafíos. Por eso, en la tercera temporada se vaticinan nuevas amenazas para la seguridad nacional y la paz mundial, cada vez más difíciles y peligrosas, que pondrán, otra vez, a prueba las capacidades del grupo. En la nueva entrega, los Scorpion deben dejar a un lado sus problemas personales y sentimentales para tratar de detener a un grupo de hackers anónimos que toman el control de aviones militares y buques de la Marina y apuntan a ciudades de Estados Unidos. Cuando parece que recuperan el control sobre la armada, un submarino nuclear con un misil cargado cae en manos enemigas.
Walter es la prueba andante de que tener un coeficiente intelectual de 198 (más alto que el de Stephen Hawking o Albert Einstein, ojo), no es sinónimo de ser inteligente. De hecho, ha demostrado por activa y por pasiva que en estos asuntos es bastante paralítico emocional. A pesar de sus meteduras de pata, hay que reconocerle que progresado a pasos agigantados y en el final de la segunda temporada, al fin se decidió a confesarle a Paige sus sentimientos…y hasta ahí pudimos ver. ¿Qué novedades les traerán los próximos capítulos? Después de dos temporadas, ya es hora de que dejen de marear la perdiz.
Cuando la pequeña familia de genios empieza a hablar de retahílas de sistemas, softwares, códigos y demás jerga informática no apta para cerebros en la media,  es fácil hacerse un cacao mental con sus conversaciones. Eso sí, poco a poco uno se va familiarizando con los temas, y en la tercera tanda de episodios más de uno será hasta es capaz de solucionar los problemas de su ordenador sin tener que apagarlo y volverlo a encender. Palabra de hacker.
Al menos en Estados Unidos, donde la cadena que emite la serie confirmó hace unos meses que se está gestando una cuarta temporada de las aventuras de O'Brien y su equipo. Llegará a las televisiones estadounidenses el 25 de septiembre, y esperamos fuerte que pronto podamos disfrutarla también en España.
La tercera temporada de Scorpion aterriza en Paramount Channel este martes 5 de septiembre a las 22:15 con muchas más amenazas de alto riesgo. Una buena opción para empezar la semana cargada de adrenalina.