29 de diciembre de 2016

Seis razones que hacen de ‘Una rubia muy legal’ un clásico contemporáneo

Por Luís Fernández

Hace 15 años que 'Una rubia muy legal'  (domingo a las 22:00 en Paramount Channel)llegó a las pantallas de todo el mundo, convirtiéndose en una comedia más que rentable (teniendo en cuenta que costó solo 18 millones de dólares y recaudó más de 140 a nivel mundial). Un proyecto con el innegable carisma de Reese Witherspoon a la cabeza y que se ha convertido en una comedia reivindicado por todos aquellos que se acercan a ella sin prejuicios. Aquí os dejamos con algunos motivos por los que deberíais darle una segunda oportunidad a la abogada con más estilo. ¿Nos acompañáis?
Sí, es una mujer blanca, rica y sin mayores problemas aparentes que encontrar al hombre perfecto con el que casarse y pasar el resto de su vida. Pero nada más lejos de la realidad… Elle tendrá que enfrentarse a los prejuicios, a la discriminación, a las miradas paternalistas y a la constante minusvaloración de su talento e inteligencia. Elle Woods es un símbolo de lucha contra las prejuicios, propios y ajenos: contra aquellos que no ven más allá del color de su pelo o de su posición privilegiada.
Nunca podría serlo enteramente, pues parte desde una posición privilegiada, pero es interesante que una figura como la suya emerja en un cine en el que la figura de la mujer sigue estando extremadamente infrarepresentada. Una mujer, Elle, que lucha contra los prejuicios de género, contra el acoso laboral, contra los problemas de autoestima… y que, afortunadamente, acaba por derrotarlos a todos gracias a creer en sí misma a base de, por supuesto, apoyarse en otras mujeres para hacerlo.
Aunque todos lo piensen, la película se encarga de desmentir desde el minuto 1. Y, aunque en principio, su motivación para estudiar es seguir al amor de su vida, algo que ahora veremos más en detalle, no quita mérito al hecho de que en los exámenes para acceder a la universidad saca una puntuación de 179. Cuando averiguamos que la puntuación máxima era 180, nuestra admiración creció exponencialmente. Elle Woods es inteligente y es lista y usa sus conocimientos en los momentos apropiados. Usar 1 pintauñas distinto cada día de la semana no te convierte en una persona menos apta.
Es cierto que ‘Una rubia muy legal’ funciona bien como la típica comedia romántica, si se la quiera simplificar como tal, pero es más que eso y su protagonista está empeñada en demostrarlo. Realmente, la cinta funciona mejor como una película de superación. Elle Woods que solo tiene ojos para su interés amoroso en la primera parte de la película realiza un encomiable viaje de autodescubrimiento y de valoración propia. En esta historia el chico queda en segundo plano y la carrera, la de ella, es la estrella. Y a pesar de lo que ella comenta vestida de conejita, la cuestión no es que ella nunca será lo demasiado buena para él, sino que, al final, es él el que no lo suficientemente bueno para ella.
Y no hace falta que lo sea, y contra esa misma idea lucha también nuestra protagonista. Una mujer que duda, que fracasa, que se levanta, que no va a caer bien a todo el mundo… una mujer real con problemas reales. Una mujer que se da cuenta de que una de sus mayores fortalezas es la gente de la que elige rodearse. Sus amigas y sus enemigas determinan su camino y la ayudan a crecer y, con suerte, gracias a ellas consigue desprenderse de la imagen prefabricada que todo el mundo, incluida Elle, tenía de ella.
Al final la película también triunfa por encima de lo esperado gracias a la entrega absoluta de Reese Witherspoon. Su carisma es innegable así como su talento. Con una carrera mucho más interesante de lo que normalmente se le reconoce y algunos papeles que han sobresalido entre lo mejor de su año, la actriz es una fuerza a reconocer. Y en aquel 2001 demostró que nada la podía detener y, después de 2 nominaciones al Oscar (uno ganado) y 4 a los Globos de Oro, no resulta fácil menospreciarla y hasta sería injusto.
Artículo escrito por losExtras.es
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