6 de marzo de 2015

Shia LaBeouf: ¿un actor talentoso o un farsante?

Por Pedro Moral

Shia LaBeouf estaba destinado a ser el mejor actor de su generación pero los escándalos y las excentricidades de éste le han convertido en el protagonista del periodismo más amarillista. Sin embargo, de vez en cuando sorprende con una gran interpretación, como en el caso de 'Sin Ley', un thriller en el que se narran las andanzas de una banda que trafica con whisky casero en la época de la Ley Seca. El actor destaca al lado de actorazos como Tom Hardy o Jessica Chastain. ¿Qué es lo que ocurre entonces con Shia? ¿Es realmente un gran actor o solo un bufón con destellos de brillantez?

El síndrome Miley Cyrus

Su primer papel conocido fue en el programa de Disney, 'Even Stevens'. De ahí apareció en 'Holes', otra producción Disney en la que compartía planos con Sigourney Weaver. Después empezó a tener pequeños papeles en películas como 'Yo, Robot' o 'Constantine' y realizó su primera escena desnudo en 'Bobby' tras quitarse la ropa en un viaje de LSD. "No soy el modelo típicamente americano de papeles Disney", dijo el actor. Pero si pensamos en los desvaríos públicos que vinieron después todo indica que efectivamente es el típico chico Disney con el síndrome Miley Cyrus. 

Una increíble carta de presentación

Su carrera de actor adulto comenzó por la puerta grande con dos películas producidas por Steven Spielberg, 'Disturbia' y 'Transformers'. Un año después vendría el gran papel, el que le encumbraría como el hijo adoptivo de Spielberg y por tanto como el actor con más aspiraciones de su generación, su personaje de rockero con buen corazón e hijo de Harrison Ford en 'Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal'. Poco después algo comenzó a ir mal en el paraíso, justo cuando no paraba de salir en la prensa por sus insultos y gestos feos hacia los paparazzi. 

Aquí huele a plagio

El actor impresionó en el festival de Cannes con su cortometraje 'HowardCantour.com', escrito y dirigido por él. Los críticos la alabaron diciendo cosas como que era "una película sorprendentemente poderosa". Sin embargo, aunque LaBeouf consiguió engañar a la prensa no pasó lo mismo con Daniel Clowes, el autor del cómic en el que estaba basado su corto, 'Justin M. Damiano', y cuyo nombre no aparecía en ningún sitio. Hubo una disculpa en Twitter en la que decía que se había perdido "en el proceso creativo" y había olvidado mencionarle. Más tarde se descubrió que esta disculpa era calcada a un post de Yahoo! Answer.

Un actor de método

A Shia LaBeuf no le importa desnudarse, no solo lo demostró en 'Bobby', también en el vídeo de Sigur Ros. Obviamente no tuvo problema con su desnudo integral en 'Nymphomaniac' y de hecho reconoció que estaba dispuesto a tener sexo real en todas las escenas en las que fueran necesario. La última muestra de su dedicación al arte de la interpretación fue en 'Fury', donde el actor se autolesionó parte de la cara y se sacó un diente para meterse en su personaje. 

"Ya no soy famoso"

Esa es la frase que se podía leer en la bolsa de papel que el actor llevó en la cabeza durante la alfombra roja de la presentación del montaje completo de 'Nymphomaniac' en la Berlinale. Al parecer acababa de despedir a su representante declarando que a partir de entonces sería él mismo su representante. "Si la gente cree que te conoce demasiado bien, no serán capaces de identificarse con el personaje que estás interpretando (...), eso es la muerte del actor. Así que éste (y se señala así mismo) es un representante". Definitivamente Shia se había vuelto loco. O no. 

Entre violaciones y alteración de orden público 

El descenso a los infiernos estuvo marcado por detener la presentación del musical'Cabaret', en Broadway. El actor fue detenido y pasó una noche en la prisión de Nueva York. En ese momento se encontraba en tratamiento por alcoholismo. Pero por si fuera poco, un par de meses después Shia LaBeouf fue violado por una fan que le azotó y le quitó la ropa. Esto ocurrió a finales del pasado año, cuando la prensa no daba abasto con las diferentes informaciones que llegaban del actor.

Conclusión en forma de videoarte

Es muy fácil juzgar a un actor por sus desvaríos fuera de la cámara. Si encima al actor en concreto le da por plagiar o por ponerse una bolsa en la cabeza, la opinión general será la de: "estamos ante un friki que como no triunfa en lo suyo necesita llamar la atención para ser noticia". Podría ser, pero no es el caso de LaBeouf, y la razón es tan sencilla como que a parte de sus fuertes polémicas es un tipo que se arriesga en cada trabajo, que se deja la piel, que tiene carisma, que rezuma misterio y que es capaz de convertir algo que podría ser grotesco en una maravillosa pieza artística.

Eso al menos es lo que hizo con el vídeo de 'Elastic Heart', una canción de Sia en la que Shia comparte planos con la bailarina de 12 años Maddie Ziegler en una hipnótica coreografía en la que ambos sólo van vestidos con ropa interior de color nude. Los dos pelean dentro de una jaula circular en un ejercicio cinematográfico que unos ven como una provocación y otros como una pieza artística. La dicotomía favorita de Shya LaBeouf.

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