17 de abril de 2017

Shutter Island: Guía para conseguir una atmósfera asfixiante

Por M. J. Arias

Martin Scorsese es uno de esos directores de antiguo cuño que entiende a la perfección qué es el cine y que maneja sus posibilidades a la perfección. No en vano, rara es la película dirigida por el responsable de títulos como 'Uno de los nuestros' y 'Casino' que decepciona. Sus trabajos se mueven siempre entre el notable alto y el sobresaliente. 'Shutter Island' es de las de sobresaliente. Scorsese convirtió la novela escrita por Dennis Lehane en una de las películas más sorprendentes de la última década. Una de las claves para conseguirlo fue esa atmósfera asfixiante que lo rodea todo. El director de 'El lobo de Wall Street' lo consigue combinando cinco ingredientes.
En este caso, una isla situada en Boston. Hay pocos lugares más aislados y claustrofóbicos que una isla, de donde es imposible salir sin un medio de transporte por mar y aire. Además, en esta isla se encuentra un hospital mental, con fuertes medidas de seguridad para evitar la huida de los pacientes. Doblemente aislado, doblemente claustrofóbico. Y, por si todo esto fuera poco, la historia transcurre a mediados de los años cincuenta, una época sin móviles. Más aislamiento aún.
Algo tortura a Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio). La muerte de su mujer en un incendio provocado por un enfermo mental encerrado en Shutter Island es una pesadilla recurrente que no cesa ni estando despierto. Además, padece migrañas, lo que complica su trabajo como agente que ha ido a la isla acompañado de su colega Chuck (Mark Ruffalo) para desentrañar la misteriosa desaparición de una paciente.
El misterio a resolver es la desaparición de la mencionada paciente. Se llama Rachel Solano. Se encontraba en una habitación completamente cerrada y aún así logró escapar. Pero, ¿cómo lo logró? ¿Dónde está? Una vez en la isla Teddy descubre que hay más secretos escondidos y se empeña en dar con la clave de todos ellos. Lo que no sospecha es que él es parte de ese misterio.
Son parte importante tanto en la trama de ‘Shutter Island’ como en la creación de esa atmósfera asfixiante que predomina durante toda la película. Ben Kingsley como el Doctor Crawley, jefe del psiquiátrico y del que Teddy no se acaba de fiar. El espectador tampoco lo hará. Otro de los personajes inquietantes es el de la desaparecida Rachel (Emily Mortimer). Y, junto a ellos, el crisol de enfermos mentales y criminales encerrados en la isla.
Si en la isla todo fuese sol y buen tiempo, no sería lo mismo. No resultaría un lugar asfixiante sino paradisíaco. Por eso, ayuda mucho a crear esa atmósfera de misterio y agobio generalizado el que la climatología no acompañe. Que llueva, que haga niebla, que truene y que parte de la trama transcurra de noche o en lugares cerrados.