18 de enero de 2017

Sidney Chambers, un párroco fuera de lo común

Te va encantar. Eso tenlo por seguro. Porque Sidney Chambers no es un pastor como los que estamos acostumbrados a ver ni en la ficción ni en la realidad. Es divertido, aventurero, le va la acción, sabe pelear, tiene cierto sex-appeal y, como ejerce de mensajero del de arriba en el Reino Unido, le está permitido enamorarse y casarse. Así que en Grantchester, donde se ubica la parroquia que da título a la serie basada en las novelas de James Runcie, hay de todo: acción, aventura, misterio, crímenes y romance.
Y eso no es algo habitual. Es cierto que hay mas series con curas que resuelven crímenes, pero esta es especial. Es británica, está basada en unas novelas y la relación entre Sidney Chambers (James Norton) y Geordie Keating (Robson Green) es de lo más divertida. Son como un Holmes y un Watson de los años cincuenta británicos. Uno cree, el otro no. Uno es un tipo positivo y alegre y el otro, un triste negativo que bebe más de lo que puede metabolizar. Y juntos resuelven crímenes. ¿Usará Chambers secretos de confesión para hacerse el listillo en los casos?
No hay más que verle en las escenas de baño. Ya sea saliendo de la ducha con la toalla alrededor al más puro estilo Ashton Kutcher o decidiendo que es una buena idea quedarse en calzoncillos un día de picnic cualquiera para darse un baño en el lago con su colega detective. Eso por no hablar de que reparte estopa como si fuese Jason Bourne. Además, es muy rubio (o pelirrojo, depende de la foto), muy british y se nota que va al gimnasio.
Todo un galán británico. No es Colin Firth, pero hace el apaño. Qué el alzacuellos no engañe a nadie, este cura tiene un atractivo que arrasa entre las parroquianas de la zona. ¡Ay! Lástima que el bueno de Sidney siga enamorado de Amanda pese a que ella se ha casado y ha pasado página. O igual, no. Lo bueno que tienen los sacerdotes británicos para la ficción es que como pueden casarse, puedes ponerles de protagonistas sin perder el componente romántico para la historia.
Y tanto. La banda sonora de Grantchester es puro jazz. A ver, no es que Sidney vaya por ahí bailando o que en sus homilías intercale una interpretación de Woody Allen entre rezo y rezo –cosa que estaría muy bien pero quizás sería algo anacrónica por eso de que se ambienta en los cincuenta–, pero el jazz está muy presente en la serie y eso le da un toque muy molón.
Lo ha reconocido el autor de las novelas en las que se basa. Resulta que el padre de James Runcie era cura, desde muy joven, desde antes de la II Guerra Mundial, y en 1979 se convirtió en Arzobispo de Canterbury. El caso es que el novelista quería homenajear a su progenitor y se le ocurrió inspirarse en él para el personaje. Runcie senior no iba por ahí resolviendo crímenes, pero el autor define al personaje como “la versión ficcionalizada de mi padre”.
No te pierdas el estreno de 'Grantchester' el jueves 26 de enero a las 22:00. ¡Doble episodio todos los jueves!
  • Series