7 razones para amar a Dustin Hoffman

Por María Pérez

Nació en Los Ángeles en 1937 y lleva en el mundo del cine desde 1967, año en que debutó con 'THE TIGER MAKES OUT' tras hacer varias series. Ese mismo año, nada más empezar, rodó una de sus películas más emblemáticas, 'EL GRADUADO', icono de toda una generación. Además tiene en su haber una cartera personajes memorables realmente impresionante.  El 8 de agosto Dustin Hoffman cumple 80 primaveras y para celebrarlo hemos resumido los motivos por los que agradecemos su sola presencia en la tierra.

 

 

Su Ben Braddock de 'EL GRADUADO' recibió una nominación en los Oscar de 1968 y dejó una huella indeleble en la retinas de muchas mujeres. Y no es que su físico sea impresionante ni nada por el estilo, de hecho el papel de Ben define perfectamente lo que es Dustin Hoffman a primera vista: un pardillo 'normalucho', incluso feo. Algunos dirían que tiene aspecto de roedor. Pero tras dos minutos con su presencia en pantalla no le puedes quitar la vista de encima. Supongo que eso es lo que le pasa a Mrs Robinson. Como decían Simon & Garfunkel: "Tu-tu-ru-ru-tu-tu-tu-ru-tu-tu-tu-ru-tu!!"
Dos años después de Ben Braddock, Hoffman, en manos de John Schlesinger, nos regaló otro de esos maravillosos personajes inolvidables, el Ratso de 'MIDNIGHT COWBOY', por el que volvió a ser nominado al Oscar. Y lo hizo mano a mano con Jon Voight en el mejor papel de su carrera. Es una película llena de sensibilidad, sinceridad y crudeza que nadie debería perderse por nada del mundo. Y la canción de Nilsson 'EVERYBODY IS TALKING AT ME'..
El hombre más educado y preparado se ve en la necesidad de recurrir a sus instintos más animales y más básicos si las circunstancias lo exigen y sobre todo, si está en riesgo su vida o la de su familia. Sam Peckimpah estaba empeñado en que no nos olvidásemos de esto y cogió a Hoffman para demostrarlo en 'PERROS DE PAJA', en la que el matemático David Sumner tiene que echar mano de escopeta de caza para defenderse del acoso de unos pueblerinos.
Y casi en la realidad, porque muchos jóvenes quisieron convertirse en periodistas de raza como los que dibujó Pakula en 'TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE', que representa lo mejor del cine político. Basándose en los personajes reales de Woodward y Bernstein, que destaparon el escándalo Watergate y provocaron con su incesante investigación la dimisión del Presidente Nixon, Redford y Hoffman dieron con una nueva forma de representar a los reporteros de investigación que se ha reproducido hasta nuestros días, con o sin pantalones campana.
Un Laurence Olivier ya mayor y debilitado por el cáncer, pero siendo el gran actor de siempre, se las tuvo que ver con un Hoffman que ya había alcanzado la madurez interpretativa necesaria para compartir pantalla con él y salir más que airoso en 'MARATHON MAN'. Dos estilos interpretativos radicalmente opuestos que dieron origen a algunas anécdotas en el rodaje de un thriller que sigue conservando su vigor e interés. El rodaje de la escena de la tortura odontólogica fue tan duro que Olivier le preguntaba a Hoffman si le había hecho daño siempre que terminaban una toma.
Barry Levinson y Hoffman tenían tantas ganas de rodar 'CORTINA DE HUMO' que ninguno de los dos cobraron salario por hacerla. El productor de cine que representa, que no escatima ni en imaginación ni en gastos para ocultar a la opinión pública un escándalo sexual del presidente, está basado en las maneras y el vestir del mítico Robert Evans. La pareja que forma con Robert de Niro en la construcción de la rocambolesca tapadera es memorable. Y la película, medio en broma, nos hace plantearnos hasta qué punto esto sucede...
Una de las condiciones que puso Hoffman para vestirse el icónico traje de lentejuelas rojas en 'TOOTSIE' fue que los maquilladores le convirtieran en la mujer más atractiva que pudieran, que no quería ser un hombre vestido de mujer simplemente. Eso al menos es lo que cuenta en este vídeo y nos da una razón más para amarle cuando se emociona al decir que se dio cuenta del daño que hace la educación patriarcal y el sufrimiento de las mujeres que no alcanzan esos estándares de perfección. La película, dirigida por Sidney Pollack, es divertida y tierna como pocas, y sigue siendo una auténtica delicia.

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