27 de junio de 2017

Spider-man se hace mayor

Por Aitziber Polo Fraile

Hace cuarenta y dos años Santa Mónica veía nacer a Tobey Maguire, uno de los actores más reconocibles de la cultura cinematográfica popular y al mismo tiempo una incógnita que aparece y desaparece como el Guadiana. Tobey Maguire nunca se ha prodigado demasiado ante los focos, aunque sí sabemos que vivió una tormentosa infancia tras el divorcio de sus padres cuando él sólo tenía dos años. Desde entonces estuvo de casa materna a casa paterna y tiro porque me toca. Ya en la adolescencia, pensó en seguir los pasos de su padre en el mundo culinario, pero su madre lo encauzó por las extraescolares teatrales. Sin llegar a graduarse en el instituto, Tobey acabó abandonando sus estudios para dedicarse a la interpretación.

Pero, ¿qué es de él hoy en día? Para responder a esta pregunta lo mejor es anclarnos al hecho en torno al cual se sustenta su carrera: su participación en "Spider-Man". ¿Qué había antes de eso? Principalmente teleseries, programas de televisión, y doblaje. ¿Y después? Varias nominaciones por "Seabiscuit" y "Brothers" (junto a Jake Gyllenhaal y Natalie Portman), y la oportunidad de volver a trabajar con su amigo Leonardo DiCaprio en "El Gran Gatsby". Además, Tobey Maguire tiene su propia productora, Material Pictures, desde 2012.

No hay duda de que el hombre araña lo catapultó a la fama y lo convirtió en leyenda. Pero, ¿hizo él el mismo favor al superhéroe? ¿Es Tobey Maguire el Spider-Man definitivo? Con el tercer reboot del arácnido a la vuelta de la esquina, ¡comparamos!
El traje azul y rojo se le ha quedado adherido cual telaraña. Si por algo recordamos a Tobey Maguire es por encarnar a Spider-Man en la trilogía dirigida por Sam Raimi. Las tres películas fueron un éxito de taquilla, aunque la tercera se llevó un batacazo en cuanto a crítica. Aun así, a día de hoy siguen siendo las adaptaciones más recordables por muchos motivos, y uno de ellos es el propio Maguire. Tal vez al vestir las mallas perdía el fuelle que requería el héroe, y bien es cierto que todavía se seguirá recordando durante mucho tiempo aquella surrealista escena de baile de “Spider-Man 3” mientras está bajo la influencia del traje negro. Pero por lo demás, es el Peter Parker perfecto. Su rostro aniñado y de no saber dónde está lo convierten en la representación ideal del chico tímido y empollón de los cómics. El típico “perdedor” que nos hizo soñar con convertirnos en superhéroes a pesar de todos los pesares.
Sam Raimi reconoció haber metido la pata con la última cinta de su trilogía, y por este motivo no llegó a ver la luz una cuarta. En su lugar se optó por un reinicio, con un nuevo protagonista más joven.

El elegido fue Andrew Garfield, quién ganaba bastante al ponerse el traje y pasearse por Nueva York con la actitud bromista y jovial que nos enamora de Spider-Man. Su compañera de reparto, Emma Stone, también fue un plus para que la química a nivel romántico supliera un par de películas que no lograron el calado ni el éxito de la primera trilogía. Parte del error estuvo en la concepción de un Peter Parker más contemporáneo y más hipster que nerd, que cambió los libros por el skate, restando credibilidad al característico aire de pardillo del personaje.
Spider-Man es un personaje con mucho potencial e importancia en los cómics, y la idea de que Sony comparta ahora derechos con la propia Marvel hacen un gran favor al desarrollo del hombre araña en el ámbito cinematográfico.

Tom Holland es el protagonista del tercer reboot de Spider-Man, y después de verlo en "Capitán América: Civil War" el año pasado, las sensaciones son muy positivas. Transmite de forma muy certera el carácter que se espera del Peter Parker tras la máscara, aunque habrá que ver cómo se desenvuelve sin ella. No podemos olvidar que esta es una versión notablemente más joven, y por tanto no tan directamente asociable al personaje como sus predecesores.

"Spider-Man: Homecoming" llega a nuestro país el 28 de julio, pero a día de hoy el ejemplo viviente de Peter Parker lo sigue ostentando Tobey Maguire. Puede que por ser el pionero y porque como suelen decir "el primer amor nunca se olvida". Nosotros tampoco lo olvidamos a él. Tobey es nuestro Spider-Man.

Y vosotros, ¿Con quién os quedáis?

Fotos: Getty Images