‘The Great Train Robbery’: Así se planeó el mayor robo del siglo XX

Por M. J. Arias

La magnitud del asalto, lo bien planificado que lo tenían todo y el montante del botín hizo que el asalto al tren postal de Glasgow a Londres en los sesenta fuese bautizado como "el robo del siglo". No es para menos. La banda lo tenía todo calculado y de no ser por un 'pequeño' detalle tras su huida, puede que pillarles hubiese sido más complicado. La miniserie 'El robo del siglo (The Great Train Robbery)' que emite Paramount Channel cuenta al detalle cómo transcurrió todo en dos partes, la versión de los ladrones y la de los agentes encargados del caso. Estas son las claves de cómo se planeó.
El cerebro de toda la operación fue un ladrón de medio pelo llamado Bruce Reynolds (Luke Evans) que dentro de prisión tuvo conocimiento del sistema usado para trasladar el dinero de los bancos y decidió dar el golpe de su vida. Durante tres años fue planificando el atraco y reclutando a sus secuaces. Entre ellos, Charlie Wilson, Douglas Gordon Goody, Charlie Wilson, Buster Edwards y su amigo Robbie Biggs (Jack Gordon), entre otros. En total, la banda estaba compuesta por 15 miembros.
Los hechos ocurrieron entre el 7 y el 8 de agosto de 1963. Los miembros de la banda se introdujeron en el tren y esperaron a la madrugada del segundo día para dar el golpe. Lo tenían todo planeado a la perfección. A las tres y cuarto de la madrugada el tren se paró en un semáforo en rojo que había sido trucado por los asaltantes. Durante varios días estuvieron escondidos en una granja esperando a que pasase la tormenta para repartirse el botín y huir.
El tren de la Oficina Postal Ambulante salió dese Glasgow con destino a la estación de Euston en Londres. En el momento preciso del golpe el tren se había parado en un semáforo sobre un puente, el Bridge Railway Bridego, en Ledburn, cerca de Mentmore en Buckinghamshire. Perpetrado el robo se escondieron durante cinco días en la granja Leatherslade.
Pese a la importancia del robo, este se produjo de una forma bastante limpia. Solo un trabajador del tren fue golpeado al oponer resistencia. El resto no sufrió ningún daño. Todo ocurrió bastante rápido. La banda había manipulado un semáforo, que se puso en rojo. Uno de los miembros del equipo del maquinista bajó para dar aviso a la estación, pero los cables habían sido cortados. En ese momento les redujeron y obligaron al maquinista a conducir la locomotora unida al tren donde se encontraba el dinero hasta el punto de encuentro. Previamente habían desenganchado el resto de vagones.
Es evidente, por el botín. Estando en la cárcel Reynolds se enteró a través de otro preso del sistema para trasladar el dinero de los bancos en trenes secretos y decidió planear el asalto. Tanto tiempo estuvo planeándolo, tres años, que eligió un trayecto tras un festivo para que el botín fuese mayor. En total, 2,6 millones de libras esterlinas a repartir entre 15.