Tom Hardy: de muso del cine ‘indie’ a estrella de Hollywood

Por Pedro Moral

Tom Hardy es la estrella del momento, después de protagonizar 'Mad Max' y ponerle al asunto más furia, más acción y más calor del que ya hace en los desiertos en los que rodó George Miller vuelve a la cartelera con 'El niño 44' un thriller en el que interpreta a un antiguo héroe de guerra que trabaja como guardia de seguridad en la Rusia comunista de Stalin y al que le relevan de su cargo cuando comienza a investigar una serie de asesinatos a niños que embadurnan esa sociedad utópica supuestamente libre de crimen. Con un trabajo de nuevo lleno de fuerza Hardy vuelve a demostrar que esa boquita piñonera podría ser un gesto a estudiar por el Actor's Studio. 

Pero el muso del cine independiente no siempre fue una estrella rutilante, este inglés de East Sheen fue un cani cualquiera, criado al calor de una madre artista de descendencia irlandesa y un padre que se dedicaba a escribir comedias. Una infancia demasiado bohemia como para no triunfar. 

El primer papel de Tom Hardy fue junto a Michael Fassbender y Damian Lewis y David Schwimmer y otros muchos actores de relumbrón en 'Hermanos de sangre'. Hardy interpretaba a John A. Janove y a pesar de su cuerpecito sorprendió a la audiencia con una gran interpretación. El debut cinematográfico le llegó en 'Black Hawk Derribado' de Ridley Scott, y luego le llamaron Sophia Coppola y Guy Ritchie, y aún así, por lo que sea, nadie se fijaba en el joven Hardy.

Era el año 2008 y Tom Hardy aún no era nadie. Le faltaba poco porque en menos de un año Christopher Nolan le llamaría para interpretar a Eames en 'Origen'. Pero no adelantemos acontecimientos. Como decíamos era 2008 y Tom Hardy estaba rodando 'Bronson' una de sus mejores películas hasta la fecha (y también una de las mejores de su director, Nicolas Winding Refn, el de 'Drive) e interpretaba a una despiadada mula del ring llamada Michael Peterson. Fue justo en ese momento cuando el actor decidió abrir un My Space y subir un montón de selfies que nunca debió subir... 

Entre las fotos se puede ver a Hardy en múltiples actitudes y posturas, en calzoncillos, sacando músculo, posando con su perro, en calzoncillos, posando con un niño, con algo en el horno, en calzoncillos, rapado, haciendo el ganso... ¿Hemos dicho que en calzoncillos?

Tom Hardy siempre ha estado rodeado de actorazos en casi todas sus películas. Y en ese drama sobre boxeo titulado 'Warrior' le llegó a hacer sombra al mismísmo hombre pobre de 'Hombre rico, hombre pobre', o sea, a Nick Nolte. En esta época Hardy se empezó a poner cachas y le empezaron a salir cientos de músculos nuevos. Con eso y con su talento actuó en una de las últimas grandes películas sobre espías, 'El topo' y además fue el malo del último Batman, 'El caballero oscuro: La leyenda renace'. Su Bane pasará a la historia aunque su rostro apenas se vea en toda la película. 

Este actor no empacha ni siquiera si él es el único que aparece delante de la cámara como en el caso de 'Locke', la interesante película independiente de Steven Knight en la que Hardy se enfrenta al papel de su vida. Un capataz de obra tiene que tomar algunas de las decisiones más importantes de su vida mientras hace un largísimo trayecto en coche. Básicamente este filme es Tom Hardy en un coche mientras le pasan cosas. Y lo borda, claro. 

A Hardy le esperan unos años muy ajetreados, primero con la adaptación del famoso videojuego 'Splinter Cell' a las órdenes de Doug Liman, el director de 'Al filo del mañana'. Y después el actor inglés retomará su papel de Max en las segunda entrega de la cinta de George Miller que se titulará 'Mad Max: The Wasteland'. Y seguramente le saldrán unas cuantas películas de entretiempo entre estas dos superproducciones, más que nada porque el cine independiente necesita de su muso y pocas veces surge alguien con tanto talento y carácter como Tom Hardy.

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