28 de diciembre de 2016

Tomaduras de pelo en rodajes

Por Claudia Lorenzo

Todos los días pueden ser 28 de diciembre si uno trabaja en Hollywood, un mundo de cómicos, payasos y, sobre todo, gente que tiene práctica en el arte de engañar. Desde el principio de los tiempos ha habido tomas falsas, como en cualquier otro trabajo hay risas espontáneas, aunque los espectadores no las hayamos visto. Y hasta nuestros días han llegado los esfuerzos de muchos actores por liarla parda en medio de las producciones de películas. Para muestra, en este nuestro día de los Santos Inocentes, botones para un abrigo entero.
Dicen los rumores que Dominic Monaghan (Merry, en las películas) era un bromista nato y llegado un punto, el equipo de la película decidió que era el momento de devolverle la pelota. Le pasaron un guión “revisado” del día siguiente en el que Merry y Pippin, por cuestiones del destino, perdían la ropa, pasaban frío y tenían que dormir juntos y abrazados para entrar en calor, completamente desnudos. Pasó un tiempo hasta que le dijeron que esa secuencia, después de todo, no iba a ser realidad.
George Clooney la lía en cuanto le dejan, y en este caso además, está claro que con él la confianza da asco. Sabiendo que su amigo y compañero de rodaje Matt Damon tenía que perder peso para su película siguiente, Clooney le dijo al departamento de vestuario que le fuese reduciendo al actor un poquito de tela cada semana en su ropa para parecer que en vez de adelgazar, engordaba. Damon el pobre no entendía nada.
Con lo modosito que parece Peeta y lo rápido que la lía… Josh Hutcherson cogió un maniquí del atrezzo de la película, uno de los que se utilizaban para simular ser un cadáver brutalmente atacado por avispas, y lo dejó sentadito, con papel higiénico en la mano, en el váter de la caravana de Jennifer Lawrence. Aparentemente, la actriz soltó un grito épico.
Clooney, esta vez compinchado con Brad Pitt, quiso gastarle una broma a Julia Roberts que le salió rana. Después de “cortar” el agua de su habitación justo cuando la actriz se había enjabonado, esperaron a que ella saliese volando del baño, como hizo, corriese a la habitación de Clooney, como hizo, y se topase con un cubo de agua sobre su cabeza al abrir la puerta, cosa que no hizo, porque antes hubo un empleado del hotel que irrumpió en la habitación del actor y se comió con patatas el chiste.
Aparentemente, el León Cobarde y el Hombre de Hojalata se pasaron toda la película intentando rivalizar en cuestión de bromas. Creemos que ganó el León cuando, en una de las siestas de su colega, que no se había quitado el traje para dormir, cubrió su cuerpo de pegatinas de tomate frito en lata. ¿Inocente? Puede. Igualmente descacharrante.
La pobre Jennifer Lawrence tiene unos compañeros que realmente no se merece. Rodando una escena en un cementerio, Bradley Cooper y Christian Bale se conchabaron con el departamento de atrezzo y crearon una lápida de mentira con el nombre de la actriz y la fecha de su muerte (el 1 de abril, el equivalente al Día de los Santos Inocentes en Estados Unidos). Antes de darse cuenta de este detalle, Lawrence dejó escapar otro grito. No gana para sustos.
Quién nos iba a decir que bajo la cara de Severus Snape se escondía un Alan Rickman con ansias de tomarle el pelo a sus compañeros más jóvenes. Rodando un plano que se abría en un gran salón en el que dormían todos los alumnos, y que se iba acercando poco a poco a la cara de Potter (Daniel Radcliffe) hasta quedarse en un primer plano, Rickman decidió colocar en su saco de dormir una pedorreta y hacerla sonar justo cuando la cámara estaba a un palmo del joven actor.
La pobre Jennifer Aniston se va a tragar bromas de 'Friends' durante décadas. En una escena de esta película en la que ella, Jason Sudeikis, Will Poulter y Emma Roberts viajan en una autocaravana, mientras cantan al ritmo de la radio, Sudeikis se alió con el director para cambiar la canción y que la inolvidable "I'll be there for you" de los Rembrandts sonase a todo trapo. Aparentemente, Aniston lo llevó con mucha paciencia y resignación.
Una vez más, Clooney y Pitt. En este caso, después de que el segundo enviase un informe a todo el equipo diciendo que Clooney pedía que nadie le mirase a los ojos y que no se dirigiesen a él más que con el apodo de Sr. Ocean, George se vengó enviándole a Meryl Streep un libro de acentos en nombre de Pitt diciendo “Querida Meryl, este libro me ayudó mucho con mi acento en ‘Troya’. Espero que a ti también te sirva”. La lucha continúa.
Steven Spielberg tampoco es un santo. Rodando la segunda parte de las aventuras de Indiana Jones, en una escena en la que Harrison Ford está atado a una roca, de espaldas a su captor, el actor no se dio cuenta de que Spielberg había fichado a Barbra Streisand para dar los latigazos mientras gritaba “eso es por todo el dinero que vas a hacer con ‘El Retorno del Jedi’”. Afortunadamente, también Carrie Fisher estaba en la broma, y acudió al rescate de Han Solo.
En este romance clásico de los 90 en el que un hombre se congelaba, despertaba en el futuro y aprendía que el amor de su vida había muerto y que él mismo envejecía a pasos agigantados una vez fuera de la criogenización, el actor compartió pantalla con Jamie Lee Curtis y Elijah Wood en pequeñito. De paso, un día decidió darle un susto a su coprotagonista esperándola en su puerta vestido con una máscara de hockey y un cuchillo, al más puro estilo ‘Halloween’.
Artículo escrito por losExtras.es