20 de diciembre de 2017

'Una vida a lo grande': Las claves de la nueva película de Alexander Payne

Por Lorena Rodríguez de la Fuente

El 22 de diciembre se estrena una de las películas de estas Navidades, Una vida a lo grande (Downsizing), la nueva película de Alexander Payne (Los descendientes, Nebraska). Tras su última película, Nebraska, Payne vuelve con esta comedia que dirige, produce y co-escribe junto a Jim Taylor. Una vida a lo grande tiene cuatro enormes razones para que no nos la perdamos:
El punto de partida de Una vida a lo grande es poner en marcha un plan para solucionar la superpoblación en la Tierra. A una empresa se le ha ocurrido encoger a la gente para que los recursos y el dinero duren más, pero también para dejar espacio en el planeta. Lo que podría ser una buena idea para salvar el planeta, se convierte en otra vía para el materialismo. Para los espectadores se traduce en la oportunidad de ver a inmensos actores como Matt Damon, Kristen Wiig y Christoph Waltz, pero con el tamaño de un Playmobil. Pero esto no se queda aquí, la ventaja de empequeñecer a estos gigantes de la actuación es que caben unos pocos más en pantalla, como Jason Sudeikis, Neil Patrick Harris o la diva Laura Dern.
Todos hemos soñado alguna vez con poder habitar las construcciones de nuestros juguetes: soñábamos con tener la mansión de Barbie o poder levantar o tirar tabiques como si de piezas de Lego se tratasen. Una vida a lo grande  nos ofrece la posibilidad de ver cómo sería vivir en esa casa soñada desde niños, sin importar el precio pues cuanto más tamaño se reduzca, más crece tu dinero. Todo son ventajas porque con el dinero, el tiempo y el coste de los materiales de una vivienda a tamaño real podríamos hacer cien para nuestro nuevo tamaño llavero. Sin mencionar, por supuesto, que la crisis inmobiliaria sería ciencia ficción.
Es cierto que en el aspecto material, la vida en pequeño puede ser más ventajosa, pero los verdaderos problemas persisten. Como por ejemplo, tener a un amigo como Dusan Mirkovic (Christoph Waltz), ese ser indeseable que te encuentras en cada etapa de tu existencia, que refleja todo lo que uno mismo no quiere ser en esta vida.
Pero, ¿son las relaciones igual de complicadas en diminuto? Por supuesto, y un divorcio es tan factible en el mundo a lo grande como en casa del mismísimo David el Gnomo. Pero Paul (Matt Damon) se resiste a entender que todo es igual que su vida anterior, solo que más pequeño y con más posesiones materiales.
Todos pensamos en cosas materiales cuando nos hablan de tener una vida mejor: mejor sueldo, un coche nuevo, una casa más grande… Sin embargo, todo este viaje que es la vida va de mucho más que todo esto. Y este es el mensaje que Alexander Payne pretende lanzarnos, pues da lo mismo nuestro nivel de vida, si no lo sentimos, si lo que hacemos por nuestra vida, tanto individual como en comunidad, no es grande, nada tendrá sentido. Porque todos soñamos con tener la gran vida, cuando deberíamos vivir "una vida a lo grande".
Una vida a lo grande se estrena en nuestros cines el viernes 22 de diciembre, así, si no nos toca la Lotería podremos soñar a lo grande con Matt Damon y Kristen Wiig.