27 de marzo de 2015

Warren Beatty, mucho más que el último ‘sex symbol’

Por Pedro Moral

Warren Beatty cumple 78 años y lleva más de tres décadas fuera del mercado, pero en todo ese tiempo nadie ha conseguido sustituirle como sex symbol de América. El hombre que se acostó con 12.775 mujeres, Natalie Wood, Julie Christie, Diane Keaton, Faye Dunaway, Vivien Leigh, Barbra Streisand, Madonna, Cher o Brigitte Bardot entre ellas, es mucho más que la yema de sus dedos, esos en los que se querría reencarnar Woody Allen si fuera hare krishna. Beatty fue uno de los culpables de que hoy al cine de los 70 se le llame nuevo Hollywood, probablemente sin Beatty no existiría 'Taxi Driver' o 'Easy Rider', probablemente pocos sepan que Beatty fue mucho más que un buen amante.

El actor que luego se hizo artista

Antes de comenzar a dar rienda suelta a sus impulsos como creador y convertirse en director y productor, Warren Beatty hizo un par de interpretaciones memorables a principios de los '60. En 1961 besó y se enamoró (también en la vida real) de Natalie Wood en la romántica película de Elia Kazan 'Esplendor en la hierba', un drama sobre dos jóvenes de ambientes sociales muy distintos que se aman sin remedio. En 1964 interpretó a un veterano de guerra que se enamora de una joven esquizofrénica llamada Lilith en 'Lilith' una enigmática y extraña película (la última) de Robert Rossen.

 

Cuanta más sangre, mejor

'Bonnie & Clyde' fue la película que lo cambió todo. Este filme de Arthur Penn basado en la historia real de esos dos jóvenes delincuentes que en la época de la Gran Depresión recorrieron Estados Unidos asaltando bancos con la intención de favorecer a los más pobres e insultar a las autoridades fue, en muchos aspectos, revolucionario. Por la violencia explícita, la sangre, el sexo y las abrumadoras insinuaciones al mismo, la fotografía sucia, el mensaje derrotista y la idea de convertir en héroes de américa a los que habían sido hasta entonces los personajes marginales de Hollywood hicieron de esta cinta el germen de una inminente revolución cinematográfica. Y la culpa fue en gran medida de la insistencia, las presiones y las decisiones artísticas de Warren Beatty

El guión del hombre más atractivo de Los Ángeles

'Shampoo' es una comedia sobre el hombre más atractivo de Los Ángeles escrita precisamente por el hombre más atractivo de Los Ángeles. Uno de los primeros guiones de Warren Beatty que cuenta la historia de un peluquero de Beverly Hills que decide montar su propia peluquería y que se acuesta con la mujer, con la amante y con la hija del empresario que le deja el dinero. Una comedia muy sensual llena de enredos que fue el primer síntoma de que un tipo como Beatty era algo más que un actor, era un actor que quería controlar su propia carrera y ser agente activo en el máximo número de procesos artísticos.

¿Comedia o drama? Warren Beatty puede con todo

Woody Allen es un genio en la comedia pero el drama le cuesta, no es fácil dirigir ambos géneros y mucho menos escribir también para ambos géneros. Bueno, pues cuando Beatty lo hizo, lo hizo muy bien. Primero hizo reír al respetable con 'El cielo puede esperar' una comedia naíf y fantástica sobre un jugador de rugby muerto que vuelve a la tierra por una equivocación y tiene que ocupar el cuerpo de un millonario asesinado. Después desgarró el alma de los espectadores y de los críticos con su drama histórico 'Rojos' -con el que ganó el Óscar a mejor dirección-, una recreación histórica de la vida de John Reed, el periodista y también activista que luchó por defender sus ideales en la rancia América de principios de siglo XX. 

Un cómic antes de encontrar el amor y sentar la cabeza

En 1991 el actor estadounidense que todavía estaba hecho todo un gigoló protagonizó 'Bugsy' de Barry Levinson y en el rodaje conoció a Annette Bening la mujer definitiva, con la que se casó y con la que ha tenido varios hijos. Por fin, Warren Beatty había sentado la cabeza. Un año antes filmó y protagonizó una de las películas policiacas más famosas, 'Dick Tracy', la historia de ese policía honesto e irónico, incorruptible y enamoradizo que decide acabar con el ganster Bambino Caprice. Ver en el mismo encuadre a Beatty, a Al Pacino y a Madonna no tiene precio.

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